Según el MITECO, el pasado verano ardieron en la península 350 000 hectáreas de bosque. Probablemente, el único lado positivo de este suceso sea la gran cantidad de madera que debajo de la capa chamuscada de los troncos ha quedado disponible para otros usos. Manuel Bouzas y SalazarSequeroMedina han sabido buscar una solución para aprovechar este excedente de material en el concurso que ganaron para el pabellón de la feria de ARCO. ¿Cuántas vidas puede tener un bosque?

El pabellón de ARCO
Todo lo que ocurre dentro de IFEMA ha empezado a parecerse tanto que, a veces, puede ser difícil diferenciar a primera vista la feria ARCO de otra sobre maquinaria agraria. Por esa razón, quizá algunos de sus promotores han llegado a la conclusión de que se necesita una intervención icónica para distinguirse de otros eventos, que permita también ordenar las ediciones en el tiempo. El lounge, la sala VIPo el pabellón de encuentros —exclusivamente profesionales, claro está— de ARCO ocupa ya un lugar importante en la agenda cultural madrileña, convirtiéndose en un concurso donde varios estudios compiten cada año por buscar una forma de aplanar los techos del recinto ferial.


Manuel Bouzas y SalazarSequeroMedina se han llevado el premio de esta edición por saber conectar un diseño con los incendios que sufrieron los montes gallegos este verano. El grupo de arquitectos ha logrado conquistar al jurado con una propuesta que transformaba los cadáveres calcinados de los árboles en estructuras, acabados, pantallas o tableros de viruta. Un gesto doble a la emoción colectiva y también a las posibilidades de la industria.


Toda la madera del bosque dentro del pabellón
La distribución del pabellón se resolvió con una diagonal que separaba la zona destinada al descanso de la sala de eventos. Esta acción quedaba resaltada por la diferencia de acabados de las paredes —la corteza chamuscada frente al tablero de virutas— o por la escala del mobiliario —la gran mesa frente a los asientos atomizados—, pero ambas quedan dominadas por la presencia de la cubierta flotante. Los restos del bosque se descomponen como un collage en cada uno de los ambientes.


La propuesta de Bouzas y SalazarSequeroMedina se acerca con riesgo a la frivolidad de una tragedia que ocurre a muchos kilómetros y en un contexto muy alejado de la feria de ARCO. Sin embargo, el trabajo exhaustivo de investigación que sostiene el proyecto —en conversación con empresas, con procesos industriales o con expertos forestales— tiende un puente capaz de unir estos dos momentos. El aprovechamiento que propone la intervención pone encima de cualquier concepto el valor de la hectárea de bosque. A la perdida, a la salvada, a la recuperada y a la recuperable. No es una oda a la destrucción del fuego, es un ejercicio de reparación sensible y realista. No es arte, es diseño; no es punk, es folclore; no hay lamento, hay fortaleza y esperanza.
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¿En qué consiste el concurso para el diseño del pabellón de ARCO?
La feria de ARCO lleva varias ediciones convocando un concurso para el diseño de un pabellón que acoja la sala VIP. Este año han resultado ganadores Manuel Bouzas y SalzarSequeroMedina con una propuesta que aprovecha la madera de los incendios forestales del 2025.
Los arquitectos se han basado en una investigación desarrollada en el ámbito académico, conversaciones con expertos forestales sobre la gestión de los bosques y una colaboración estrecha con la industria maderera para encontrar soluciones constructivas al excedente de material de los incendios.







