Emoción, misterio, asombro. Una mezcla de sensaciones que se entrelazan frente a las brumosas esculturas de la artista japonesa Fujiko Nakaya, activa a sus 93 años. Hasta finales de octubre, la berlinesa Neue Nationalgalerie presenta en su jardín de esculturas una propuesta site-specific que interactúa, de manera sutil y grandiosa, con los visitantes y con la emblemática arquitectura de Ludwig Mies van der Rohe, dialogando, de manera propositiva con ambos.
La niebla como materia viva
En la Neue Nationalgalerie, lo monumental y lo efímero se dan la mano acercándonos a una imagen y a un diseño que nunca es idéntico al anterior, porque las condiciones atmosféricas imponen un límite temporal a las fugaces transformaciones de las formas escultóricas. El contorno se vuelve inasible y la propia pieza muta a medida que se atraviesa.

En esta instalación inmersiva surgen, poco a poco y a intervalos regulares, distintas formaciones de niebla desde varios puntos del jardín; antes de disolverse lentamente en el cielo, estas se funden con los árboles y con las esculturas permanentes de Henri Laurens, Wolfgang Mattheuer y Alicja Kwade que rodean el edificio. La niebla en movimiento aparece con densidades variables: en ocasiones adopta un volumen casi tangible; en otras, apenas permanece como un velo translúcido.

La icónica arquitectura de la Neue Nationalgalerie ofrece múltiples perspectivas desde las que experimentar la intervención de Nakaya. La fachada acristalada de 90 metros de largo, situada en la planta junto a la colección permanente, ofrece una vista impresionante de las formaciones de niebla en constante cambio desde el interior. Los visitantes también pueden acceder directamente al jardín y sumergirse en esta atmósfera fluctuante in situ para experimentar esta experiencia creativa en la que se difuminan las líneas entre naturaleza y expresión artística, seña de identidad de la creadora japonesa.
La condición de lo fugaz de Fujiko Nakaya
Fujiko Nakaya nació en 1933 en Sapporo, Japón. Su padre, Ukichiro Nakaya, un físico reconocido por fabricar los primeros copos de nieve artificial, influyó claramente en su trabajo. Durante la década de 1960, se dio a conocer como miembro del colectivo Experiments in Art and Technology (E.A.T.), con sede en Nueva York, y más tarde alcanzó fama internacional por sus esculturas de niebla inmersivas.


Su primera instalación de niebla fue presentada para la Exposición Universal de Osaka en 1970, utilizando un sistema que genera niebla de agua pura. A través de bombas de alta presión y filas de boquillas que emiten microgotas idénticas a las de la niebla natural —un mecanismo patentado en 1989—, Fujiko Nakaya construye de un modo artificial un espacio singular que invita a los espectadores a interactuar con los elementos naturales en tiempo real, provocando perturbación y curiosidad. La niebla, materia inasible y transitoria, permanece como una constante en su producción, aunque también ha desarrollado una importante obra en vídeo.

La artista ha recibido numerosos y prestigiosos premios internacionales; además, ha realizado instalaciones por todo el mundo, incluidos los proyectos para el Museo Guggenheim Bilbao, el Grand Palais, el Centre Pompidou, la Tate Modern, la National Gallery of Australia, el Exploratorium o el Tokyo Metropolitan Art Museum, entre otros. Asimismo, colaboró como asesora con el estudio Diller Scofidio + Renfro en el Blur Building para la Expo suiza de 2002, y ha trabajado junto a artistas como Trisha Brown, David Tudor y Bill Viola en instalaciones y proyectos performativos.

El paisaje de la Neue Nationalgalerie
En 2023, la editorial berlinesa Hatje Cantz Verlag, publicó Fujiko Nakaya, la primera monografía en inglés dedicada a la artista. Ese mismo año recibió el Wolf Prize for Science and Art, en la categoría de artes, junto a Richard Long. Y pronto podrá verse otra de sus singulares incursiones la Bourse de Commerce parisina, dentro de la exposición Cloud #07150, en el marco de la exposición Clair-obscur que albergará casi 100 obras de la Colección Pinault.
La muestra de la Neue Nationalgalerie, comisariada por Klaus Biesenbach, Lisa Botti y Nikola Richolt, confirma una vez más cómo la visión de Nakaya es la síntesis de una aguda percepción del movimiento del agua, las corrientes de aire y el tiempo atmosférico. Su fuerza reside en cómo logra esa fuerte compenetración entre su propuesta conceptual y los fenómenos naturales, dando pie a poéticas y sugerentes piezas mutables que desafían, desde todos los ángulos, nuestra capacidad de observación.
Agradecemos la colaboración de Visit Berlín.
¿Qué exposición de Fujiko Nakaya alberga la Neue Nationalgalerie?
Hasta finales de octubre, la Neue Nationalgalerie de Berlín presenta en su jardín de esculturas una propuesta ‘site-specific’ de la aclamada artista japonesa Fujiko Nakaya, famosa internacionalmente por sus inmersivas esculturas de niebla.
¿Cómo interactúa la obra de Nakaya con el espacio del museo?
Las esculturas brumosas de la artista, activa a sus 93 años, interactúan de manera sutil y grandiosa tanto con los visitantes como con la emblemática arquitectura moderna de Ludwig Mies van der Rohe, creando un potente diálogo sobre la transformación, el misterio y el paisaje construido.









