Pilares Tepalcates se ubica en Iztapalapa y forma parte del programa público Pilares, ofreciendo espacios gratuitos para actividades culturales, educativas y deportivas. Su arquitectura, resuelta mediante un sistema modular de acero y concreto, genera un espacio abierto, flexible y resiliente que prioriza la iluminación, ventilación y seguridad, fortaleciendo la vida comunitaria en un entorno vulnerable.
Los Pilares en Ciudad de México
Pilares Tepalcates se ubica en la Alcaldía Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México. Este sector de la ciudad históricamente ha sido fuertemente marcado por la violencia, inseguridad y deficiencia de oportunidades.
Pilares es un Programa público de centros comunitarios en la CDMX, que ofrecen actividades culturales, deportivas y educativas de manera gratuita, enfocándose especialmente en zonas de alta marginación. Su nombre nace de los 5 ejes de acción de las intervenciones que tienen que integrar la Innovación, la Libertad, el Arte, la Educación y los Saberes.
La ubicación de éstos se basa en un análisis territorial del Gobierno de la Ciudad de México que prioriza áreas con menor índice de desarrollo social, considerando factores como la densidad poblacional, la presencia de jóvenes y la incidencia delictiva.
En 2021, el programa recibió el Premio Construir Igualdad que entrega el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Un emplazamiento complejo
El emplazamiento de estos proyectos se logra aprovechando terrenos federales puestos a disposición por el gobierno de la Ciudad de México. Dichos sitios suelen tener proporciones muy irregulares y/o contar con infraestructura en desuso o abandonada.
Pilares Tepalcates, uno de los proyectos del programa, se ubica en una calle muy estrecha y de un solo sentido, aunque altamente concurrida.
El predio se conforma por un pasillo angosto que da hacia un terreno de forma trapezoidal, en el cual se encontraba una estructura prexistente de tipo arco techo, rescatada e integrada dentro de la construcción final.
Dos de los retos en el diseño, consisten en lograr la mayor visibilidad posible de la obra, así como atraer a la gente del barrio.
Se logra mediante la generación de transparencias gracias a un espacio de exposición a lo largo del pasillo, emulando el Nártex* en un templo religioso.
- “El nártex en las basílicas románicas es el pórtico situado entre el atrio y las naves del templo, del que está separado por divisiones fijas, destinado a los penitentes y a los no bautizados”.
Este corredor es una cesión al barrio, un área de transición entre el exterior -percibido como ruidoso e inseguro- hacía el apacible y seguro interior.

Una estructura modular y un programa estandarizado
Otro de los retos a contemplar en el proyecto, consistió en el tiempo de construcción, que debía de 6 meses.
La obra se completa en la fecha establecida gracias a la estandarización del programa arquitectónico, con un concepto basado en espacios flexibles y modulares, tanto en su habitabilidad como su estructura, contemplando el mínimo mobiliario indispensable (bancas y mesas).
El diseño plantea una construcción prefabricada adaptada a un módulo en planta de 2.20 x 3.60 metros -casi proporción aurea- que responde a la unidad mínima espacial para diversidad de actividades necesarias en el proyecto.
La estructura resuelve la demanda del tiempo y del presupuesto mediante marcos de IPR soldados y pintados en negro, siguiendo el módulo base de los espacios.
Sobre dicho entramado descansan los muros de concreto previamente colados y listos desde el despacho, para ser montados en sitio.
Finalmente, las losas del conjunto están elaboradas a partir de losacero, dejándolas aparentes por la parte inferior y con un acabado de concreto pulido en pisos (parte superior).


El programa arquitectónico
Siguiendo estas condicionantes, la planta baja ordena 5 zonas delimitadas, pero no contenidas, gracias a ventanales de cristal, con la idea de poder extenderse o reducirse según la función demandante.
La primera zona es el vestíbulo, desde el cual se pueden visualizar y acceder a los demás salones. La siguiente aula es la única que se encuentra semi contenida y consiste en un cuarto de cómputo, pensado para alojar una ciber escuela. Se integra también una cocina, pensada para realizar talleres de gastronomía o cultura culinaria mexicana.


El corazón del proyecto
El salón de Danza es el corazón de Pilares Tepalcates y consiste en un salón con duela de madera que consta de una división espacial con doble altura de un lado y tapanco escénico del otro. Esto permite que pueda utilizarse como un foro para presentaciones que se logra ver desde otras aulas, inclusive en planta alta, convirtiendo además el vestíbulo en las gradas y el salón en el escenario.


Recuperando preexistencias a favor del proyecto
Al final del terreno, el arco techo recuperado, se utiliza como un área de usos múltiples, destinado principalmente para eventos de la colonia o de la alcaldía, así como para deportes como futbol o basquetbol.

En planta alta, un pasillo en forma de L vestibula los salones restantes, dedicados a talleres de artes plásticas y gráficas, así como el cine y la lectura.
La disposición de esta retícula ortogonal en el terreno irregular permite generar patios y jardines interiores, que además de elevar la vivencia de este centro cultural, permite albergar más recintos para cualquier deporte al aire libre.
Estos materiales, en su estado más puro, determinan la materialidad de la obra, garantizando también un muy bajo mantenimiento y costo como parte de las estrategias sustentables pasivas.



La relación entre muros concreto y ventanales de cristal garantiza la iluminación natural y la ventilación cruzada, además salvaguardar la integridad de los niños, usuarios fundamentales del proyecto.
Pilares Tepalcates promueve las actividades culturales y físicas saludables, así como el aprendizaje de oficios en un barrio donde se busca acercar a los jóvenes al arte y la cultura de México, y desarrollar las habilidades técnicas en la población adulta para mejorar sus oportunidades laborales.

Esta iniciativa busca rescatar la identidad cultural nacional haciendo ver que, además de su belleza y singularidad, tienen utilidad y valor para la sociedad. Estos son recintos vivos, dan tonalidad al panorama gris y adverso al que la gente enfrenta día con día.

- Estudio
- gi21 arquitectura



