Premio Arte en la 3ª edición de los Premios ROOM, Mareo Rodríguez construye portales hacia territorios físicos y metafísicos. Su arte inmersivo, entre escultura, pintura, vídeo e instalación, convierte grietas, relámpagos y montañas en un lenguaje donde naturaleza, tecnología y espiritualidad trazan nuevas formas de tránsito.
La grieta de Mareo Rodríguez como lenguaje artístico
El arte es un viaje. Y la obra del artista, la puerta, la senda y el horizonte por donde avanzar para internarnos en parajes inexplorados. Es bucear por ámbitos personales; a veces, inquietantes y dolorosos; otras, bellos y sosegados. Sin embargo, hay quienes centran su atención no tanto en el recorrido como en el portal de entrada. Ese lugar desde donde se invita al espectador a adentrarse en lo ignoto dejando abierta la configuración del itinerario a la propia experiencia individual. Es precisamente ahí donde se ubica Mareo Rodríguez, chilango de nacimiento, arquitecto de formación y Premio Arte en la 3ª edición de los Premios ROOM.

Rodríguez es un creador multidisciplinar, inquieto, meticuloso y estructurado que ha hecho de la grieta un lenguaje expresivo. Sus propuestas —esculturas, pinturas, videocreaciones o instalaciones— exploran la topografía de la energía y el paisaje entre lo tangible y lo transcendental, mediante líneas ondulantes y serradas que se encuentran en el mundo. Relámpagos, ríos, rocas o estructuras montañosas son el soporte para la dualidad creativa donde a Mareo le gusta moverse: entre formas rotundas y códigos digitales, entre naturaleza salvaje y artificiosidad premeditada.


Sus piezas —marcadamente abstractas— apuestan por la sanación, la contemplación y la trascendencia. Elementos que pueden verse en instalaciones como Wavelength Portal, dentro del Times Art Museum de Pekín; en la realizada para el Festival Inota, en el interior de una central eléctrica; o en la barcelonesa Load Gallery.


Del paisaje orgánico al arte inmersivo
En su trabajo reafirma su intención por eliminar el binarismo entre lo físico y lo virtual. Y establece una especie de pasarela de acceso a un estado de conexión espiritual muy ligado a la materia viva. Por eso, en muchas de sus exhibiciones toman protagonismo sonidos, aromas naturales o niebla ambiental, lo que provoca toda una experiencia sensorial en el espectador.


En este sentido, conectan con las propuestas de Anish Kapoor, Olafur Eliasson o James Turrell, quienes —como Mareo— muestran el espacio expositivo como un organismo vivo. Pero mientras estos se sumergen en la luz o el color como vehículos de lo místico, Rodríguez ancla su búsqueda en lo orgánico para hablar del tránsito, la fractura y la transformación.

Su porfolio no representa el mundo, lo perfora. Y en ese cruce entre energía, cuerpo y paisaje, sus obras empujan al observador a universos intangibles. “Puntos de entrada”, en palabras del propio Mareo, “que te llevan de lo conocido a lo desconocido, de lo físico a lo metafísico”. |
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¿Qué reconocimiento ha recibido Mareo Rodríguez por parte de la revista ROOM?
El artista Mareo Rodríguez ha sido galardonado con el prestigioso Premio Arte en la 3ª edición de los Premios ROOM, un reconocimiento que destaca su excelencia y su disruptiva aportación al panorama cultural contemporáneo.
¿Cómo se define el lenguaje y la propuesta artística de Mareo Rodríguez?
Su propuesta se define como un arte inmersivo que transita de manera fluida entre la escultura, la pintura, el vídeo y la instalación. Utilizando elementos de la naturaleza como grietas, relámpagos y montañas, el artista construye portales físicos y metafísicos donde dialogan e interactúan la materia, la tecnología y la espiritualidad.









