Una vez más, la neerlandesa Iris van Herpen reafirma su posición como una de las figuras más destacadas de su generación en la moda contemporánea. En el Brooklyn Museum, en Nueva York, se expone Sculpting the Senses, una muestra que reúne más de 140 piezas de alta costura y recorre las dos décadas de trayectoria de la diseñadora. ¿Qué ocurre cuando el arte, la ciencia y la tecnología se fusionan sobre el cuerpo humano?
Iris Van Herpen. Desde el bordado hasta la geometría fractal
En 2010, la diseñadora de Países Bajos asombró al mundo incorporando la primera pieza hecha en 3D en una semana de la moda y, desde entonces, no ha parado de sorprender al público con sus propuestas experimentales. La creadora, inclasificable, trabaja con técnicas artesanales desde el bordado o la confección, pasando por cortes láser, modelados paramétricos, materiales de inspiración biomimética o geometría fractal. Además, su práctica se extiende al desarrollo de nuevos componentes y procesos de fabricación.

Después de su paso por París, Brisbane, Singapur y Róterdam, la exposición Sculpting the Senses aterriza en la Gran Manzana como la muestra más extensa y personal hasta la fecha. Desde el 16 de mayo hasta el 6 de diciembre de este año, podrá visitarse en el Brooklyn Museum una retrospectiva que va más allá de la pasarela. Se trata de un ejercicio altamente poético, donde se reivindica una mirada transversal del conocimiento y donde diseñadores, ingenieros, científicos y artistas han intervenido para redefinir los códigos clásicos de la alta costura.

Sculpting the Senses: una experiencia de moda interdisciplinar y sensorial
La exhibición, que recopila prendas de Crystallization —su primera colección— o de Sympoiesis —la última—, se aleja de una exposición de moda al uso, ya que se plantea una experiencia inmersiva que mantiene la narrativa y refuerza el discurso del proyecto de la autora: un lugar donde artesanía y tecnología son expresiones de un mismo impulso creativo. El recorrido integra fósiles, estructuras esqueléticas e incluso experimentos ópticos que evocan las geometrías de las prendas. La música, compuesta expresamente para la instalación, sumerge al espectador en un universo subterráneo, misterioso y pausado; mientras que la iluminación, de grandes contrastes, guía y destaca los puntos clave del trayecto.


Ante el visitante, se despliega un lenguaje vanguardista que oscila entre la rigidez y la flexibilidad, y que busca la continuidad visual de un modo constante. La retrospectiva reúne piezas icónicas como Water Dress, que simula una explosión de agua congelada o el traje Heliosphere que, compuesto por cientos de elementos cortados a láser y cosidos a mano, convierte el cuerpo en una estructura poderosa. En ese cruce de disciplinas, donde el cuerpo se transforma en arquitectura, se puede confirmar como toda esta labor va más allá de la ropa; y es que, realmente, Iris Van Herpen ha propuesto una nueva forma de habitar el planeta.

Alexander McQueen o Issey Miyake fueron otros diseñadores que también abrieron nuevos horizontes en el campo de la moda. Y, quizá, si la arquitecta Zaha Hadid hubiera entrado de lleno en este ámbito, hubiéramos encontrado muchas similitudes con las prendas de Van Herpen.

En este enlace puedes leer más artículos sobre moda.
¿Qué tecnologías y metodologías definen el estilo de alta costura de Iris van Herpen?
Iris van Herpen es pionera mundial en la integración de metodologías digitales en la alta costura. Su estilo se caracteriza por el uso vanguardista de la impresión 3D, el corte por láser, el modelado paramétrico y los materiales biomateriales. En lugar de trabajar sola, colabora estrechamente con arquitectos, biólogos, ingenieros e informáticos para crear vestidos escultóricos que imitan patrones orgánicos, flujos de energía y estructuras celulares.
¿Qué importancia tiene el Brooklyn Museum en la promoción de la moda como disciplina artística?
El Brooklyn Museum de Nueva York posee una de las tradiciones más sólidas y prestigiosas en el tratamiento de la indumentaria como arte contemporáneo de primer nivel. Con un extenso archivo histórico y una política curatorial que fomenta el diálogo entre la historia cultural y la estética de vanguardia, exposiciones de gran formato como ‘Sculpting the Senses’ consolidan su papel como escaparate global indispensable para entender el impacto social y tecnológico de la moda.











