Nuestra vida parece transcurrir en la red. Expresamos acciones, creencias y valores mediante un aparato al que nos hemos vuelto adictos. Teresa Fernández crea este altar tecnológico en un momento vital en el que se cree que el mundo digital dirige el crecimiento y el progreso de nuestro tiempo. The Heart of The Hurt consta de una serie de dispositivos móviles y tablets que siguen una estructura simétrica aparentemente subordinada. Cada pieza está dotada de puertos de entrada y salida interconectados a través de una maraña de cables que enlazan la información y emiten secuencias de imágenes y sonido. Según su autora, “esta instalación explora la interacción entre el progreso tecnológico y espiritual en la sociedad actual, estableciendo paralelismos con contextos históricos”. El diseño es una mezcla de artificialidad y misticismo que dialoga con las pinturas del depósito del Museo de Dordrecht. ¿A dónde vamos a llegar? La espiritualidad es una faceta inherente al ser humano que está por cultivar en toda su dimensión, no una aplicación móvil. ¿Cuándo vamos a dejar de conceder a las máquinas el poder de manejar nuestros sentimientos?





