Mecanoo ha convertido el relato de la historia natural en una arquitectura de escalas, recorridos y materias. El nuevo museo de Abu Dabi enlaza el origen del universo con los desafíos del presente mediante una secuencia espacial que traslada al edificio la lógica de los procesos geológicos y biológicos del planeta.
Arquitectura, ciudad y paisaje de Abu Dabi
El Museo de Historia Natural de Abu Dabi supone la incorporación de Mecanoo al Saadiyat Cultural District, uno de los núcleos urbanos actuales con mayor concentración de edificios concebidos por notables arquitectos contemporáneos: Frank Gehry, Norman Foster, Jean Nouvel, David Adjaye, etc. Edificios que, de una forma muy particular, ofrecen la posibilidad de plantear exploraciones inéditas sobre las relaciones entre arquitectura y tejido urbano, ya que el suelo de la isla de Saadiyat fue construido prácticamente ex novo, como parte de la gran estrategia desarrollada por Emiratos Árabes para hacer del país un referente cultural a nivel global.

Mecanoo ha asumido ese potencial que Saadiyat brinda para indagar en las conexiones entre la arquitectura y el paisaje urbano, y ha planteado una propuesta que concibe el museo más allá de la función de contenedor y exhibidor. Su objetivo ha sido que la experiencia del inmueble se integre con la de vivir la ciudad. Su concepto surge del encuentro entre la tierra y el agua, y de la comprensión de este punto de confluencia como lugar de origen, transformación y movimiento.


Una gran superficie definida por un sistema de patrones pentagonales origina una gran plaza en la que la construcción —una composición configurada por robustos volúmenes blancos de hormigón con textura estriada— se eleva. Evocando las formaciones geológicas y los wadis del desierto, esta alusión a la particular idiosincrasia geográfica de la zona hace que el propio cuerpo exterior sea una primera referencia a su historia natural. Una antesala al recorrido por los 13 800 millones de años de existencia que se despliega a lo largo de sus 35 000 m2 y en donde el visitante, guiado activamente por la morfología del entorno, transita un circuito narrativo que se inicia en el Big Bang y culmina en los presentes retos medioambientales.

La geología de Mecanoo para el Museo de Historia Natural
El suelo de esta gran plaza y fachada está definido por un sistema de patrones pentagonales inspirados por estructuras celulares que quieren aludir a un gran principio estructurador, según el cual están organizados tanto los organismos microscópicos como las inmensas formaciones geológicas naturales. Así, aunque artificial, esta intervención parece manifestar —en coherencia con su identidad como museo de historia natural— su acatamiento de este gran principio. Asimismo, tres senderos peatonales recorren los 82 000 m2 de este enclave que conecta el frente marítimo con las otras instituciones culturales que se hallan en el distrito. Sus trayectos se ensanchan en terrazas ajardinadas, abriendo varios puntos de acceso para el museo y proponiendo una vivencia de escala humana en armonía con la escala de edificio.

El inicio de la experiencia del espacio interior insiste en esa referencia a las masas pétreas. Con la intención de provocar una impresión que cautive al público desde el mismo instante en que se adentra en el museo, el vestíbulo se ha concebido como un enorme vacío excavado en una roca, generando lo que los arquitectos califican como una especie de “cueva urbana”. Igualmente importante es el atrio central, que sirve de escenario para algunas de las piezas más destacadas de la colección y núcleo desde el que se distribuyen las diferentes galerías. El discurso histórico sigue una secuencia cronológica, pero la organización espacial posibilita múltiples itinerarios, permitiendo a cada visitante definir su propia experiencia. Los diferentes niveles, entreplantas y suelos de vidrio de las galerías enriquecen esta posibilidad, al multiplicar los puntos de vista desde los que pueden observarse algunas de las obras expuestas.

Laboratorios científicos, ambientes de investigación, aulas educativas y salas para exhibiciones temporales conforman también parte del Museo de Historia Natural, a fin de hacer de él una plataforma para el estudio y la divulgación, promoviendo la interacción entre sociedad y ciencia.

En este enlace puedes leer más artículos sobre otros proyectos de Mecanoo.










