AZ06 de BURR. Una casa en Madrid que invita a moverse

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AZ06, la vivienda proyectada por Burr, se entiende mejor en movimiento. Organizada alrededor de un núcleo central, propone recorridos circulares, muros que multiplican sus funciones y un código cromático que orienta y sorprende. Una arquitectura narrativa que invita a descubrir la casa mientras se atraviesa y se interpreta libremente.

Una casa en Madrid que se transita

No siempre es fácil encontrar la manera de contar los proyectos de terceros, pero, en esta ocasión, adentrarse en el mundo de Burr da una clave. Como el propio estudio dice, “nuestros proyectos son muy narrativos”, así que parece una buena idea entrar en su juego y narrar AZ06 recorriéndola. Porque esta no es una vivienda que se explique desde una planta estática, sino desde el movimiento.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

El trayecto comienza en el propio acceso, a través de un módulo que, aparentemente, podría ser un condicionante incómodo: contiene algo tan inamovible como las zonas comunes del edificio, escaleras, ascensores… Pero Burr le da la vuelta y lo convierte en el núcleo central sobre el que gira toda la vivienda. Un ejercicio heredado de esa cultura de observación + experimentación que arrastran desde sus orígenes: observar el condicionante, encontrar la oportunidad y, en vez de ocultarlo, hacerlo protagonista.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR
BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

A partir de aquí, el flujo es circular, sorpresivo y divertido. Frente a la lógica espacial bastante predecible de una vivienda tradicional, en AZ06 parece existir un loop, casi un infinito, que permite llegar a determinados lugares de distintas maneras. Una dinámica que hace imaginar una vida doméstica más activa, donde no siempre se transita el mismo camino para llegar al mismo sitio y algunas estancias pueden adquirir incluso programas híbridos.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR
BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

Muros, materia y color

Sin darnos cuenta, al empezar a rodearla también llegamos a entender cómo se construye. Los muros divisorios adquieren un segundo uso: se transforman en “muros contenedores” que se engordan para almacenar, contener instalaciones, recibir muebles o generar huecos para alojarlos. Cada componente parece obligado a hacer más de una cosa, llevándonos a una de las premisas que el propio estudio utiliza para explicar su metodología: “función antes que forma”. Pero los muros aún cuentan algo más, pues el DM, habitualmente entendido como soporte para recibir otro acabado, se presenta tal cual sin ocultar su crudeza. Una vez más, algo destinado a permanecer detrás da un paso al frente y se convierte en acabado.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR
BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

Mientras avanzamos, también aparece un gradiente de lo público a lo privado y viceversa dependiendo del itinerario elegido, sin ninguna frontera que determine dónde termina uno y empieza el otro. Poco a poco se identifica el código de AZ06: un orden cromático y matérico cuyo foco se halla en determinadas piezas de mobiliario, que facilitan leer el lugar más allá de su arquitectura; y es que el color no solo dice mírame: también informa, señala lo que se abre, lo que contiene y lo que transforma.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

El código de Burr

Este planteamiento cromático de comunicación nos lleva a la fascinación de Burr por la señalética, las máquinas industriales, las vallas y esos “elementos no diseñados” en los que los tonos primarios transmiten información inmediata. A estas alturas parece que ya hemos aprendido las reglas del juego, hasta que aparece el rosa. El código se rompe con un módulo suspendido en esta tonalidad, que oculta la escalera hacia la habitación sorpresa de la planta superior.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR
BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

Su presencia puede llevar la imaginación hacia la figura de un flamenco, en un equilibrio casi inexplicable sobre una pata y protegido por sus plumas. Igualmente, el módulo también parece levitar, apoyado únicamente en la estructura central de la escalera, mientras su interior, revestido con grandes piezas textiles acolchadas, amortigua el ruido hacia la habitación superior. Como las plumas del flamenco frente al agua, aquí esa piel interior protege frente al sonido.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR
BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

Así se siguen también las reglas del juego de Burr. Si el estudio construye parte de su universo cruzando mundos tan distintos como arquitectura, señalética, fábricas de toldos o memes, la asociación con el flamenco propone un cruce más para interpretar el suyo. Podría ser, por qué no, una capa más dentro de la narrativa del espacio. Llegado este punto, es posible volver al principio y recorrer la vivienda por otro itinerario, encontrar quizá otra interpretación o simplemente salir. Después de atravesar AZ06, parece que aquello de “nuestros proyectos son muy narrativos” iba en serio.

BURR, casa en Madrid
AZ06. BURR

En este enlace puedes leer más artículos sobre otros proyectos de Burr.

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