En Espacio Cocina SICI, celebrado en el marco de Feria Hábitat València 2026, la innovación tecnológica, la investigación arquitectónica y la recuperación de antiguos oficios dibujaron diferentes perspectivas sobre este ámbito de la vivienda. De la rapidez de los nuevos electrodomésticos a la reinterpretación de las construcciones tradicionales, seleccionamos cinco propuestas de Veneta Cucine, Pando, Poalgi, BORA y Rekker que permiten descubrir hacia dónde evoluciona la cocina contemporánea.
Veneta Cucine. Una arquitectura sin fronteras

¿Dónde termina una cocina y comienza el resto de la casa? Veneta Cucine lleva tiempo investigando esa frontera, cada vez menos evidente. En SICI presentó Iconica Canneté, Take y Agata, tres propuestas que amplían las posibilidades de configuración del mobiliario doméstico. La primera desarrolla el concepto Espacio Continuo mediante una combinación de materiales, superficies acanaladas y soluciones arquitectónicas que facilitan conectar zonas. El acabado Canneté introduce un ritmo de relieves que encuentra continuidad en el lacado mate Meringa, mientras que los accesos ocultos y las aperturas hacia el comedor transforman los límites tradicionales.

Esta investigación adquiere una dimensión funcional con Scrigno, un sistema que incorpora una mesa cerámica extraíble y evoluciona hacia configuraciones de paso o tipo walk-in. También destaca Groove Power, un panel equipado de estructura modular cuyas secciones independientes permiten combinar colores e integrar iluminación. Son propuestas que convierten el mobiliario en una herramienta de organización arquitectónica. La cocina deja de estar determinada exclusivamente por sus usos para participar en la distribución de la casa, administrar sus recorridos y establecer nuevas relaciones entre las estancias.
Pando. El discreto poder de lo mate

Durante décadas, el brillo fue una especie de promesa sobre el progreso, pues cuanto más relucía un aparato, más moderno parecía. Pando cuestiona esa costumbre con Matte Collection, una familia de electrodomésticos que comparte un acabado de cristal mate. Hornos, microondas, placas de inducción, sistemas de extracción y vinotecas se incorporan bajo una misma apariencia, reduciendo la fragmentación visual de la cocina.

La elección tiene consecuencias prácticas, ya que, según la firma, su superficie antihuellas ofrece una resistencia al rayado hasta cinco veces superior a la del cristal vitrocerámico brillante y facilita la limpieza cotidiana. Detrás de esta piel discreta, los nuevos hornos poseen pantallas TFT, programas personalizables y hasta noventa recetas automáticas. El atractivo de la colección reside en la paradoja de que, cuanto mayor es la complejidad tecnológica, menor parece su necesidad de exhibirse. Una forma de entender el equipamiento como parte de la composición arquitectónica, en vez de añadirle protagonismos innecesarios.
Poalgi. La memoria del agua


Los lavaderos de antes guardaban una geografía doméstica que parecía destinada a desaparecer; pero Poalgi recupera ese vocabulario en LANDA, su propuesta para el laundry contemporáneo. El antiguo pilón reaparece transformado en una estación de trabajo adaptable, donde lavar ropa convive con el cuidado de plantas o mascotas.
Fabricada en el material compuesto HEKLA, LANDA incorpora escalones a doble altura, una tabla modular y piezas deslizantes que permiten reorganizar la superficie. Sus curvas redondean una estructura de líneas rectas, con un marco elevado sobre la encimera. Presentada en SICI, también en paralelo la colección Author recupera otra memoria material, la de las pilas tradicionales, a través de los fregaderos Clot y Riera de Manel Molina.
BORA. La conquista del tiempo

La vajilla sucia ha organizado durante décadas un pequeño calendario doméstico: esperar a llenar el lavavajillas, ponerlo en marcha y recuperar horas después los platos. BORA cuestiona esa secuencia con Dish, un equipo que incorpora procedimientos propios de las cocinas profesionales al ámbito residencial. Su programa xSpeed permite lavar y secar la vajilla en apenas diez minutos, siempre que el agua entre a 44 °C, haya finalizado el precalentamiento y se empleen los detergentes específicos de la firma.


La rapidez altera también la manera de proyectar este entorno, pues en lugar de acumular piezas durante horas, la vajilla puede volver a circular después de cada comida. Con capacidad para siete servicios, dosificación automática e instalación ergonómica, Dish replantea la relación entre almacenamiento, funcionalidad y tiempo. La innovación doméstica adquiere así una dimensión inesperada: devolvernos unos minutos que hasta ahora parecían irrenunciables.
Rekker. La arquitectura de los orígenes

En una feria acostumbrada a mostrar la última superficie y el mecanismo más reciente, Rekker decidió mirar hacia dos arquitecturas que durante generaciones organizaron la vida doméstica: la masía catalana y el caserío vasco. Su espacio en SICI retomó esas referencias sin convertirlas en una reproducción folclórica. La arquitectura, la luz, los materiales y el paisaje construyeron un recorrido en el que la cocina aparecía como el lugar desde el que se articula la vida familiar.

La propuesta sirvió de escenario para presentar novedades en productos, acabados y soluciones, dentro de una concepción del mobiliario estrechamente vinculada al oficio. Javier Castilla, CEO y director de Producto de la firma, explica su intención como una búsqueda de “aquello que hace atemporales a estas arquitecturas”. Una reflexión que desplaza el interés desde la novedad inmediata hacia lo que permanece. Y es que, en la manera de organizar una cocina, también sobreviven costumbres heredadas o una determinada relación con los componentes; ese punto de partida que Rekker encuentra para imaginar el futuro.
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