¿Qué tiene que aprender un hotel de una tienda? ¿Puede medirse la sostenibilidad de un interior? ¿Qué sucede cuando comenzamos a construir con los materiales que la ciudad desecha? Interihotel Madrid 2026 convierte algunas de las preguntas que atraviesan actualmente el diseño en la tesis de un programa que reunirá, del 17 al 19 de noviembre en IFEMA Madrid, a figuras como Stefan Sagmeister, Belén Moneo, Lucas Muñoz o Gema Alfaro y Emili Manrique.
La vuelta de Interihotel a Madrid
Bajo el lema Creative Rebellion, Interihotel regresa a Madrid proponiendo tres jornadas que observan el hospitality desde escalas distintas. The Inside Rebellion, The Green Rebellion y The Future Rebellion ordenan una jornada donde hablar de hoteles acaba significando hablar también de cómo construimos, consumimos recursos, recordamos los lugares o utilizamos el diseño para interpretar el mundo. Entre sus más de 240 ponentes internacionales, ROOM ha seleccionado siete conferencias que permiten tomar el pulso a algunas de esas transformaciones. ¿No es acaso el hotel por su condición temporal uno de los sitios donde antes se hacen visibles los cambios en nuestra forma de vivir?

Gema Alfaro y Emili Manrique. Diseñar la identidad de un lugar
¿Qué queda de un sitio cuando retiramos todo lo accesorio? La pregunta abre Designing Essence: transformando identidad local en experiencia hotelera, la conferencia que Gema Alfaro y Emili Manrique, fundadores de Alfaro-Manrique Atelier, impartirán el 17 de noviembre. Su punto de partida resulta pertinente en un momento en que hoteles situados a miles de kilómetros de distancia pueden terminar compartiendo una misma estética. Pero, en este caso, Alfaro-Manrique propone recorrer el camino contrario. A partir de tres proyectos para Barceló Hotels & Resorts, el estudio explicará cómo determinadas condiciones culturales, arquitectónicas o paisajísticas pueden convertirse en materia de proyecto. El Movimiento Moderno canario en Tenerife, el universo literario de Miguel Delibes en Valladolid y el paisaje atlántico unido al legado tartésico de Punta Umbría ejercen como tres casos para estudiar una misma operación: identificar aquello que pertenece a un lugar y trasladarlo al presente sin convertirlo en mero atrezo.

Stefan Sagmeister. Contra la dictadura del presente
Stefan Sagmeister ha diseñado portadas para los Rolling Stones y David Byrne, ha ganado dos Grammy y lleva décadas utilizando el diseño gráfico para ocuparse de cuestiones considerablemente mayores que el propio diseño. La felicidad y la belleza han sido algunas de ellas. Sin embargo, en Interihotel añadirá otra: nuestra percepción del tiempo. Su conferencia, No Doom, no Gloom, parte de una contradicción muy contemporánea, pues mientras la sucesión diaria de guerras, catástrofes y crisis puede producir la impresión de un deterioro permanente, numerosos indicadores muestran mejoras cuando la escala temporal se amplía. Sagmeister trabaja sobre esa distancia entre lo que percibimos y lo que muestran los datos y, para hacerlo, recurre a estadísticas de organismos gubernamentales que convierte en composiciones visuales que inserta sobre pinturas históricas. De ese modo, su intervención en Interihotel se aleja del interiorismo en sentido estricto para recordar que diseñar también consiste en decidir cómo miramos la realidad del mundo.

Ala Zreigat y Óscar Engroba. Los materiales que no se pueden tocar
Piedra, madera, vidrio o metal pueden especificarse en un proyecto, medirse, presupuestarse y colocarse. Pero Ala Zreigat y Óscar Engroba, fundadores de Astet Studio, quieren referirse a otra clase de material: aquello que permanece cuando ya hemos abandonado un sitio. El material intangible: el valor humano del diseño en hospitality parte de la idea de que todo interior se construye dos veces. Existe una primera arquitectura física y otra que empieza cuando alguien la ocupa, hecha de cultura, confianza o recuerdo. La conferencia recorrerá trabajos del estudio para analizar cómo esa segunda capa puede formar parte del pensamiento arquitectónico desde el comienzo, desplazando la pregunta desde cómo debe verse un hotel hacia algo bastante más difícil de proyectar: qué queda de él en quien lo ha habitado.

Lucas Muñoz. La ciudad como cantera
Durante siglos, construir estuvo vinculado a extraer piedra de una cantera, madera de un bosque o metales del subsuelo. Lucas Muñoz propone mirar hacia otra cantera que ya tenemos delante: la propia ciudad y la enorme cantidad de materia descartada que produce. En Transformaciones materiales y minería urbana, el diseñador madrileño abordará la recuperación de residuos y elementos existentes como una herramienta de proyecto con la que intervenir también en los sistemas económicos y productivos que rodean al diseño. El planteamiento enlaza directamente con Ex-Debris, la plataforma que dirige junto a Joan Vellvé y desde la que investigan cómo transformar escombros y desechos en nuevos sistemas materiales. Y Muñoz lleva tiempo demostrando estas ideas mediante proyectos construidos.

Ruud Belmans. La sostenibilidad no tiene estética
Un interior lleno de madera recuperada puede parecer sostenible y no serlo, mientras que otro que no responde a ninguno de los códigos visuales que hemos asociado con lo ecológico puede tener un impacto considerablemente menor. Esa distancia entre apariencia y realidad constituye el punto de partida de La sostenibilidad no es solo fachada, la conferencia de Ruud Belmans, cofundador y director creativo de WeWantMore. Su tesis introduce cómo una buena parte de la huella de un hotel existe antes de que llegue su primer huésped. Y, en Interihotel, presentará Monark: una herramienta desarrollada para acceder a datos sobre el impacto de las decisiones materiales y utilizarlos durante el proceso de diseño, pues la sostenibilidad no debería constituir un estilo reconocible.

Alberto Eltini. ¿Y si un hotel fuera una tienda donde compramos tiempo?
Desde el título ya se expresa una pequeña provocación: Hospitality, el espacio retail donde lo que se vende es el tiempo. Alberto Eltini, cofundador junto a Marina Martín de El Departamento, trasladará a Interihotel una parte de lo aprendido durante años diseñando tiendas para marcas como Nude Project, Bershka, HOFF, Pompeii o PJ. Retail y hospitality parecen responder a demandas distintas, pero comparten una condición fundamental: ambos necesitan convertir el espacio en parte de aquello que ofrecen. Eltini invita a observar sobre lo que sucede cuando las estrategias desarrolladas en el retail—su velocidad, su capacidad narrativa y su estrecha relación con la identidad de marca— se trasladan al ámbito hotelero. Si en una tienda compramos un objeto, en un hotel compramos fundamentalmente tiempo; y diseñar ese tiempo puede considerarse uno de los desafíos más interesantes del hospitality contemporáneo.

Belén Moneo. Arquitectura para encontrarse bien
El bienestar se ha vuelto una de las palabras más utilizadas por la industria hotelera, aunque resulta bastante más difícil determinar cómo se construye. Belén Moneo tratará de devolver la cuestión a la arquitectura en Arquitecturas para un futuro de bienestar, conferencia que cerrará el programa del Agora el 19 de noviembre. La arquitecta y cofundadora de Moneo Brock Studio partirá de proyectos como Kimpton Las Mercedes, el Hotel Mercer o el Balneario de Panticosa para estudiar de qué manera la luz, el color, los materiales, la vegetación y el paisaje modifican nuestra percepción. Pero la cuestión va más allá, pues para Moneo Brock trabajar con el contexto supone atender también al clima, los recursos disponibles, el patrimonio y aquello que ya hay antes de que llegue el arquitecto.

Del optimismo estadístico de Sagmeister a la minería urbana de Lucas Muñoz, las conferencias seleccionadas parecen hablar de asuntos muy distintos. No obstante, detrás de todas ellas aparece una incógnita colectiva: ¿qué esperamos hoy de los lugares que habitamos temporalmente? ¿Que expliquen dónde estamos, que consuman menos recursos, que dejen algún recuerdo, que nos hagan sentir mejor o que sean capaces de convertir unas horas en algo que merezca la pena recordar? Durante tres días, Interihotel utilizará el hotel como laboratorio para intentar responderla.












