De la transformación del color nace el conjunto de trece objetos creados por el estudio Objects of Common Interest. El fenómeno visual que lo identifica se llama iridiscencia, es decir, la propiedad que posee un cuerpo de variar el tono cromático según el punto de vista y la iluminación. Surge a partir del movimiento, oscila en función de la ubicación del espectador y es sensible incluso a sus emociones. Esta silla en particular se muestra con formas puras y suaves, pero además de servir como asiento, deslumbra por contener la mutación del iris. No es de extrañar que el nombre que da título a la colección, Poikilos, sea precisamente el término que usaban en la antigua Grecia para referirse al pelaje mutable de algunos seres vivos, como el del leopardo o la piel de una serpiente sinuosa. Y es que los diseños de vanguardia tienden cada vez más a ser un canal abierto a experiencias, sonidos o fluctuaciones. Asimilemos que el arte es eterno mientras dura, aunque solo sea unos segundos y cambie de semblante.
