El arte de Hugh Hayden tiene forma de escultura. Su exposición Boogey Men —instalada en el Instituto de Arte Contemporáneo de Miami— ha reunido una serie de creaciones tridimensionales, alteradas con técnicas artesanales y fuertemente conectadas por un elemento común, la madera. Porque Hayden no solo sabe de este material natural: como apasionado del paisajismo y de los estanques koi, también sabe de árboles. Desde su estudio en el sur del Bronx (Nueva York), trabaja para acercarnos el mundo orgánico y darnos otra visión de los objetos cotidianos, confiriéndoles una nueva personalidad. ¿Cómo? Sometiéndolos a un proceso de transformación radical mediante una implementación de ramas, hojas, plumas, y utilizando métodos singulares de corte, lija y tallado de volúmenes. En esta gabardina, consigue recrear sobre el tartán clásico de la firma británica Burberry una membrana de cortezas sin cambiar un centímetro el patrón del abrigo. Yuxtaponer la corteza del árbol y una prenda de vestir manifiesta lo que simboliza para Hugh la identidad racial y el valor de la piel.



