Una escultura temporal e instalación site-specific de Honda Hiroshi, realizada con aproximadamente 100 kg de hielo transparente, llama y tiempo. Kōri no Tōrō reproduce una tradicional linterna de piedra japonesa y se derrite en aproximadamente 24 horas, comprimiendo siglos de erosión natural en un solo día.
“La piedra tarda siglos en convertirse en arena. Esta escultura lo muestra en 24 horas.” Con estas palabras, el diseñador de jardines y artista contemporáneo Hiroshi Honda describe Kōri no Tōrō, una instalación site-specific tallada en un único bloque de hielo transparente de 135 kg que reproduce con exactitud una tradicional linterna de piedra japonesa. Con una llama encendida en su interior, la escultura se derrite y colapsa a lo largo de aproximadamente 24 horas, comprimiendo siglos de erosión natural en un solo día. La obra fue presentada en noviembre de 2025 en el patio de Tsuchikawa Shoten, una casa de comerciantes de 150 años de antigüedad en Ikeda, prefectura de Gifu, Japón.

El origen: una linterna que se convertía en polvo
El proyecto nació de un encargo aparentemente cotidiano: reparar una linterna de piedra envejecida. Cuando Honda examinó la cámara de fuego, descubrió que la piedra se había deteriorado hasta convertirse en arena. Lo que parecía eterno regresaba silenciosamente a la tierra. Esa observación desencadenó una pregunta: si todo termina por desaparecer, ¿puede el propio proceso de desaparición convertirse en una experiencia escultórica?
Honda denomina a esta estética Yūkan-bi (融環美), que podríamos traducir como “la belleza de la disolución cíclica”: una belleza que emerge precisamente a través de la desaparición y el retorno. La cultura japonesa lleva siglos apreciando la belleza inherente a la fugacidad —los cerezos que se dispersan, el rocío que se evapora, las luciérnagas que danzan—. Honda hereda esa sensibilidad, pero reencuadra la desaparición no como pérdida, sino como retorno al ciclo.
“Lo que parece eterno desaparece. Cuando reconocí esta sencilla verdad, quise hacer visible el propio proceso de desaparición”, afirma el artista.



Materia, estructura y experiencia
La escultura se compone de seis elementos: hōju (joya sagrada en el remate), kasa (tejado), hibukuro (cámara de fuego), chūdai (plataforma central), sao (fuste) y kiso (base). Esta estructura resuena con los cinco elementos de la cosmología budista —tierra, agua, fuego, viento y vacío—. La obra mide 137,5 × 56 × 56 cm y pesa aproximadamente 100 kg una vez ensamblada. El hielo fue tallado en un bloque de alta transparencia, obtenido mediante un proceso de congelación lenta de 48 horas que elimina las impurezas.
En noviembre de 2025, la linterna de hielo fue ensamblada en el patio de Tsuchikawa Shoten, acompañada de jazz en directo, e iluminada al atardecer. A medida que la llama parpadeaba en el interior, el hielo emitía un suave resplandor; las gotas caían sin cesar, marcando el paso visible del tiempo. Al amanecer, los contornos se habían suavizado. Por la tarde, la linterna había colapsado en silencio. Los fragmentos restantes fueron depositados en un gran recipiente cerámico, donde el hielo flotaba sobre el agua. A lo largo de la exposición, los visitantes se encontraban ante una ausencia: invitados a imaginar lo que una vez estuvo allí.
“Esta no es una obra para ser contemplada. Es una obra para estar presente en ella”, señala Honda.

Yūkan-bi y el tiempo como materia
Si la obra de Olafur Eliasson Ice Watch (2014) empleó el hielo glacial para lanzar una advertencia urgente sobre el cambio climático, Kōri no Tōrō ofrece una meditación diferente: reinterpreta la idea budista de impermanencia a través del prisma de la oración y la esperanza. No es una obra que denuncie la pérdida, sino que la transforma en posibilidad.
“El hielo no es más que agua en pausa. Cuando se derrite, se filtra en la tierra, se evapora hacia la atmósfera y algún día caerá como lluvia en otro lugar del mundo, quizás para convertirse de nuevo en una linterna de hielo. Esta obra es una narración de finales que regresan a sus comienzos”, explica Honda.
Hiroshi Honda es diseñador de jardines y artista contemporáneo afincado en la prefectura de Gifu, Japón. Fundó LIVING DESIGN en 2002, estudio con más de 2.000 proyectos realizados y reconocido con el Premio de Arquitectura de Chubu. De formación agrícola en la Universidad de Ibaraki, su práctica integra el profundo conocimiento botánico con una investigación estética sobre el tiempo y la naturaleza.
Fotografía: Yu Nomura



Información sobre la obra
Título: 氷の燈籠 / Kōri no Tōrō (Linterna de piedra japonesa de hielo)
Artista: 本田広 / Honda Hiroshi (diseñador de jardines / artista contemporáneo / Gifu, Japón)
Año: 2025
Formato: Escultura temporal / instalación site-specific
Materiales: Hielo, llama, tiempo
Dimensiones: 137,5 × 56 × 56 cm
Peso: Aproximadamente 100 kg una vez ensamblada
Duración: Aproximadamente 24 horas, hasta el colapso



Información de contacto
Honda Hiroshi / LIVING DESIGN
Oficina: 35-1 Motohama-cho, Gifu, Gifu, Japón

- Estudio
- Hiroshi Honda / LIVING DESIGN



