Design Blob transforma un oscuro piso de oficinas en Madrid en el nuevo centro de EstudioFisio Goya, un entorno sanitario donde el diseño de interiores define la experiencia y el bienestar del usuario.

De oficina oscura a centro de bienestar
Cuando Design Blob recibió el encargo de diseñar una nueva clínica de fisioterapia para Estudio Fisio, el espacio elejido llevaba décadas acumulando capas de intervenciones que habían borrado cualquier rastro de identidad. Un suelo de linóleo naranja de los noventa dominaba la percepción del espacio hasta el punto de imposibilitar ver más allá de él. Una estructura técnica de oficina pintada de negro completaba un escenario que, según sus propias autoras, “pedía una reforma a gritos”.

Laura y Blanca, arquitecta e interiorista al frente del estudio con veinte años de trayectoria conjunta, abordaron el proyecto desde una doble exigencia. Por un lado, trasladar al nuevo centro la identidad tranquila y cuidada que caracteriza al resto de clínicas de EstudioFisio. Por otro, integrar parte de los elementos preexistentes para mantener la inversión en un baremo razonable. El margen de maniobra era ajustado, pero el potencial estaba ahí: siete balcones orientados a la calle garantizaban una entrada de luz natural que aprovechar.
Diseño y continuidad visual
La luz se convirtió en el argumento que organiza todo lo demás. La distribución se articula siguiendo la hilera de balcones, de modo que los espacios de tratamiento y ejercicio reciben iluminación natural durante gran parte del día. El recorrido interior mantiene siempre una conexión visual con las zonas más luminosas de la planta.


En la sala de pilates, dos de esos balcones quedan enmarcados por cortinas que van del suelo al techo, flanqueando un panel de lamas de madera retroiluminado que actúa simultáneamente como elemento acústico y como fuente de luz cálida. La luz artificial y la natural se gestionan juntas, sin que ninguna compita con la otra.

Una tarima de madera recorre toda la planta y establece un plano continuo que unifica visualmente las distintas áreas.
Sobre esa base se construye una paleta deliberadamente controlada: beige, crudo y blanco roto en paredes, textiles y tapicerías, con la madera como hilo conductor que aparece en el suelo, en el mobiliario, en los armarios y en los pequeños detalles de cada estancia.


Una recepción atípica
En la recepción, una mesa de madera de formas redondeadas y patas caladas preside el espacio junto a un aparador del mismo material y un olivo de interior que ocupa casi la altura del techo.

La lámpara colgante, orgánica y de madera, y las molduras en las paredes componen una imagen que no se parece en nada a una clínica convencional. El mobiliario sigue en todos los espacios una lógica de piezas neutras y materiales naturales que refuerzan el orden sin imponerlo.

Orden integrado y funcionalidad
El almacenamiento, que en este tipo de espacios suele convertirse en un problema visible, se resuelve con la misma coherencia. Un armario de ratán a doble altura en la sala de ejercicio guarda el material con la discreción de un mueble doméstico. Las esterillas, las toallas, los accesorios de pilates componen una imagen que es funcional y completamente intencionada al mismo tiempo. Nada está ahí por descuido.

Clínica de fisioterapia como refugio de calma
EstudioFisio Goya abrió sus puertas en marzo de 2026, apenas tres meses después del inicio de las obras. En un sector donde los tiempos de ejecución suelen extenderse, ese dato habla también de la precisión de una intervención que no buscaba grandes gestos sino decisiones exactas. “El mayor deseo de un interiorista es que la persona que habita los espacios que crea se sienta cómoda y feliz en ellos.”, dice Design Blob. En una clínica donde la actividad implica contacto físico, vulnerabilidad y confianza, esa aspiración no es teórica. Es el acertado punto de partida.
Proyecto de diseño de interiores realizado por Design Blob.
Fotografías: Xermán Peñalver / Luzestudio.

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