En Qingshuitan, entre restos de ladrillo, hierro y teja, 1Y Architects levanta un museo sonoro donde la ruina deja de ser vestigio para convertirse en archivo vivo. 0909 recupera voces, activa recuerdos y transforma un antiguo paisaje industrial en un lugar compartido para la memoria colectiva.
Un museo sonoro hecho de escombros y voces
Al final del relato La casa de Asterión, de Jorge Luis Borges, el héroe mitológico Teseo, incrédulo, se sorprendía ante Ariadna de que el Minotauro no se hubiera defendido de su espada. Al fin y al cabo, la vida de aquel ser con cabeza de toro se había acostumbrado a la desidia y al abandono del laberinto. Pero aún quedaba su voz. Y quizá ese mismo espíritu de pertenencia impasible, de tiempo congelado dentro de las paredes ocres de un dédalo ahora urbano, sea lo que ha motivado la última obra del estudio chino 1Y Architects, fundado en 2023 por Fan Chang y Liu Yangcheng.

El Museo Sonoro Echo of the Ruins hace honor al leitmotiv de sus autores, que afirman creer “que el espacio arquitectónico contiene la memoria humana”. Inaugurado el pasado febrero, este monumento site specific se encuentra en Qingshuitan, un distrito al norte de la ciudad de Zhuzhou, en el sudeste asiático. No cabe duda de que su pasado como zona industrial ha permeado el presente, propiciando que su reverberación haya transformado el silencio impuesto años atrás en unas voces que resonarán durante generaciones.

Nada de vitrinas o salas expositivas novedosas: todo surge directamente de las ruinas, de “una palabra teñida de decadencia” que, sin embargo, se convirtió en el punto de partida del proyecto. De alguna manera, tenían claro que debía ser al aire libre para que el tiempo siguiese haciendo su trabajo. Una estructura levantada ladrillo a ladrillo, teja a teja, hierro a hierro desechado de los edificios que formaron el tejido industrial de antaño, para erigir hoy como un área pública donde fabricar, si acaso, recuerdos.

Una plaza pública oral para la historia de China
La instalación busca que los visitantes entren, escuchen y compartan sus experiencias. Lo primero era idear los muros del laberinto, creyendo en cada escombro como una entidad única, como si fuese un mensaje que la historia no desechó, sino que dejó allí como presente envuelto en polvo. “El regalo más honesto que este lugar ha dejado”: gaviones de jaulas de malla a modo de unidades modulares que rellenan apilando capa a capa los escombros de Qingshuitan. Y, solo entonces, el sonido, la historia y su eco: dos decenas de altavoces que reproducen continuamente las grabaciones orales de los habitantes.

Los propios transeúntes pueden ser los protagonistas de esa repetición acústica y eviterna tras escuchar atentamente esos mismos recuerdos anónimos gracias a los 40 auriculares magnéticos colocados a lo largo del laberinto. Todo ellos integran diversas estaciones de grabación en los extremos de cada pasaje circular, para generar un archivo de la historia oral de la zona pensando en el futuro. Pero la intervención no acaba ahí, sino en la Plaza del Eco: un anfiteatro que sirve de escenario espontáneo y público para lecturas y recitales, actuaciones musicales o monólogos sobre la vida de quien se suba.

“It’s so quiet in the ruins walking though the old town” empezaba la canción Ruins de Cat Stevens. Una pieza sobre un joven emigrante que vuelve a su ciudad y que bien podría haberse basado en esta construcción site specific porque, desde su inauguración, Echo of the Ruins se ha convertido en un nuevo referente urbano para los habitantes de Zhuzhou. Un ambiente popular sin límite de edad, donde los mayores reviven la historia, los adultos la comprenden, los jóvenes abren la puerta a su aprendizaje y los niños juegan entre los senderos de su recorrido; corriendo y riéndose de su primer contacto con el eco que, entre las ruinas, resuena subrayando el tiempo que no habitaron pero que, poco a poco, ellos mismos también habrán de fabricar.

La memoria laberíntica y reflexiva también confluyen en la obra Socarrado, de Nomad Studio, en Burgos.
¿Qué es ‘Echo of the Ruins’ y quién firma el proyecto?
Echo of the Ruins es un innovador museo sonoro ubicado en Qingshuitan (China), diseñado por el estudio 1Y Architects. El proyecto se basa en la transformación de antiguas ruinas industriales en un archivo vivo que recupera la memoria de las generaciones pasadas.
¿Cuál es la propuesta arquitectónica del museo sonoro de 1Y Architects?
La propuesta utiliza restos de ladrillo, hierro y teja para activar recuerdos y voces. El diseño de 1Y Architects busca que la ruina deje de ser un simple vestigio estático para convertirse en un lugar compartido donde se preserva y celebra la historia industrial a través del sonido.







