En Matadepera, a los pies del parque natural de Sant Llorenç del Munt, Twobo ha proyectado una vivienda que rehúye imponerse al paisaje. Fragmentada en dos cuerpos y construida con hormigón pigmentado del color de la tierra, Casa Sota la Mola transforma la topografía, la vegetación y la memoria mediterránea en materia arquitectónica.
Una arquitectura de Twobo para desaparecer en el paisaje
En 2021, tras quince años en Australia, una pareja con dos hijos decidía regresar a Cataluña, su lugar de origen. El recuerdo de los veranos de infancia pasados en Matadepera, una pequeña localidad a unos 30 kilómetros de Barcelona, los llevó a buscar allí un terreno en el que construir el nuevo hogar para la familia. Uno donde seguir manteniendo el estrecho vínculo con el paisaje natural y la vida al aire libre, solo que esta vez sobre suelo mediterráneo.

Cabe suponer que ese afecto nostálgico a sus recuerdos, sumado al aprendizaje y valoración consciente del contacto con el paisaje adquirido en Australia, fueron los motivos que les condujeron a señalar como una de las dos premisas obligatorias para el diseño de su nueva casa que se integrase plenamente en el territorio donde iba a estar situada. Que las especificidades topográficas de este definieran su singularidad, su individualidad. La otra condición era que la casa tuviera una sola planta.


Desde su filosofía arquitectónica, basada en la búsqueda de la lógica profunda de cada lugar y que aborda cada proyecto como una investigación particular e intransferible, fue Twobo, el equipo compuesto por María Pancorbo, Alberto Twose y Pablo Twose, quien se hizo cargo del diseño de la vivienda.


Entre la topografía mediterránea y la arquitectura catalana
El enclave elegido se encuentra a los pies de un parque natural, caracterizado por una pendiente de doce metros atravesada por encinas, robles y escorrentías naturales. Decididos a inscribir la arquitectura en el suelo y el paraje, los arquitectos fragmentaron la residencia en dos volúmenes, unidos mediante una galería curva. Esta estrategia de fragmentación, directamente inspirada por la Casa Muuratsalo (1953) de Alvar Aalto, permite la adaptación de la arquitectura a las diferentes cotas del terreno y hacerla “desaparecer” visualmente para “disolverla” entre la vegetación.


La voluntad de arraigar plenamente la arquitectura al entorno se manifiesta en detalles como el hecho de que una gran roca, descubierta durante los trabajos de excavación de la zona, no se retirase y fuera incorporada a los muros del patio interior, y que la intervención sobre vegetación existente se limitara al mínimo imprescindible. La roca de la montaña y el tono rojizo de la tierra —que imprimen una intensidad muy potente— son la guía desde la que se ha definido la materialidad de la casa, que se construye a partir de un único lenguaje cromático y tectónico: un hormigón pigmentado con esa gama arcillosa de la tierra de Matadepera. La elección de este tono contribuye al efecto de continuidad entre arquitectura y paisaje, además de imprimir un carácter artesanal a la construcción.


Dentro de la Casa Sota la Mola, la elección de este cromatismo aporta calidez e introduce el aura de los alrededores al ámbito doméstico, delimitando un atractivo contraste con el verde boscoso que circunda la vivienda y que, enmarcada a través de los grandes ventanales, se erige como parte de la composición visual interna. La textura rugosa, en crudo, de las cubiertas abovedadas, inspiradas en la tradicional volta catalana, contrasta con las pulidas superficies de las paredes y el suelo. Prolijidad e imperfección equilibradas, capaces de generar una atmósfera agradable y acogedora para sus habitantes y de hacer de lo humano una compañía armónica para lo natural.

Las curvas y la linealidad espacial aluden a La Ricarda de Antoni Bonet —diseñada entre 1949 y 1956—, y aspectos relativos a la vinculación entre arquitectura, clima y naturaleza evocan a Josep Lluís Sert y Bernard Rudofsky. Ecos de otras figuras de la arquitectura moderna que resuenan en esta propuesta que, en palabras de sus autores, aúna la vida familiar con la serenidad profunda de la naturaleza.

En este enlace puedes leer más artículos sobre arquitectura residencial.







