Commodatum. Confianza, reciprocidad y nuevas formas de valor comunitario es una exposición que tiene como punto de partida el término jurídico “commodatum”, acuñado por Martín de Azpilcueta en el siglo XVI. Con él formuló una manera de pensar las relaciones desde el uso colectivo, el préstamo y la confianza, frente a la lógica de la acumulación y de la competencia. Un título que alude también a la colección Adrastus, cedida en comodato indefinido por Javier Lumbreras y Lorena Pérez-Jácome al museo Collegium.
Collegium y la estructura de la cesión
La cesión indefinida de este fondo a Collegium es la idea que conforma tanto el discurso como la propia estructura institucional. Javier Lumbreras y Lorena Pérez-Jácome decidieron, ante la posesión o la apropiación, depositar su acervo en una institución abierta al público; una toma de posición que afirma la posibilidad de otras economías: aquellas que desplazan el énfasis de la propiedad al uso compartido y de la custodia privada a la activación pública. Es por ello que Commodatum no trabaja con una metáfora externa, sino con la condición constitutiva del propio Collegium, donde la colección —reunida a lo largo de más de dos décadas entre Estados Unidos y México— posee a más de 150 artistas de unos 40 países, alcanzando el millar de obras.

La sala de exposiciones oficial de Collegium se ubica en la iglesia de San Martín de Arévalo (Ávila), de estilo románico-mudéjar. Abandonada desde principios del siglo pasado, su activación como espacio expositivo —en las antípodas del cubo blanco y aséptico— la convierte en un edificio con espesor histórico, memoria y una carga arquitectónica que interactúa de forma decisiva con lo expuesto. Hablar de valor compartido dentro de una antigua iglesia sitúa la muestra en un entorno atravesado por lo comunitario, la sedimentación simbólica y el tiempo arquitectónico. Además, la museografía diseñada por Lanza Atelier refuerza precisamente esa lectura, mediando entre las piezas de Adrastus y la materialidad de San Martín.


Arte contemporáneo y constelaciones
Laexhibición reúne un total de 19 creadores de la serie permanente de Collegium. Hablamos de Allora & Calzadilla, Juan Carlos Alom, Carolina Caycedo, Jonathas de Andrade, Slawomir Elsner, Lara Favaretto, Shilpa Gupta, Petrit Halilaj, Karl Holmqvist, Christian Jankowski, Tarik Kiswanson, Justin Lieberman, Jean-Luc Moulène, Juan Antonio Olivares, Roman Ondak, Wilfredo Prieto, Elliott Jamal Robbins, Bárbara Sánchez-Kane y Nasan Tur. Una selección que reúne producción contemporánea internacional, heterogénea, multidisciplinar y cuya conexión no parte ni de afinidades de estilo ni de una lógica generacional.


Lo vemos en Wanaawna, donde Carolina Caycedo despliega una tela larga suspendida e impresa con imágenes espejadas de la superficie del agua, remitiendo a los bienes comunes y a la relación con los recursos naturales. Shilpa Gupta, con There is no explosive in this, analiza el miedo, la sospecha y la fragilidad de la confianza en los espacios públicos mediante personas que transitan con bolsas o maletas en las que se puede leer “No hay ningún explosivo en esto”. También en Vista de la Tierra desde la Luna y chinches en mi cama, Wilfredo Prieto enfrenta la inmensidad de lo cósmico con lo cotidiano, tensando la escala de las cosas y desplazando nuestra percepción del valor y de la experiencia. Dentro del fondo permanente de Collegium, las piezas de estos creadores trazan en conjunto una red, según sus comisarios, de relaciones en torno a la confianza y al cuidado. Una lectura donde la práctica artística opera como un territorio desde el que pensar formas diversas de sentido comunitario.


¿Y por qué optar hoy por un término acuñado siglos atrás mediante una suma de obras y del marco institucional que la hace posible? Es un argumento que no se limita al préstamo como fórmula legal, sino que lo desplaza hacia una pregunta más amplia sobre la responsabilidad colectiva. Desde la erosión de los vínculos sociales hasta la privatización de los bienes y la fragilidad de lo común, el recorrido devuelve actualidad a un término histórico para interrogar problemas plenamente contemporáneos.


Hablar de confianza y de empatía en un momento violento como este resulta subversivo. Por eso Commodatum sugiere que también una colección, un museo y una exposición pueden funcionar como modelos de cesión, cuidado y apertura. Una afirmación que, en un presente gobernado por la violencia y el fanatismo, adquiere una fuerza política revolucionaria.

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¿Cuál es el concepto central de la exposición ‘Commodatum’ en Collegium?
La exposición parte del término jurídico ‘commodatum’, acuñado en el siglo XVI, para proponer una forma de entender las relaciones humanas basadas en el uso colectivo, el préstamo y la confianza, oponiéndose a la lógica tradicional de competencia y acumulación.
¿Qué colección artística se presenta en Collegium bajo esta muestra?
Se presenta la colección Adrastus, cedida en comodato indefinido por Javier Lumbreras y Lorena Pérez-Jácome. La muestra utiliza estas obras para generar nuevas formas de valor comunitario en el arte contemporáneo.







