El espacio es uno de los conceptos que más se está transformando en este tiempo extraño de coronavirus. El espacio público, el doméstico, el laboral, el existencial… En todos se han impuesto de repente distintas reglas sobre nuestras costumbres, que nos obligan a nuevos aprendizajes y redefiniciones de nuestra relación física y mental con el mundo. Dentro de este contexto, una caprichosa propuesta diseñada por el equipo británico Koto Design incita a una reflexión sobre el significado y la función esencial del espacio en este momento.
Sculpture Cabin. Miniarquitectura para aislarse del mundo
Hace solo unos meses, disponer de una atractiva pieza arquitectónica como esta, donde poder retirarse del mundo y serenarse, se antojaba como un lujo con el que soñar. Hoy, esa misma idea evidencia cómo calidad y pureza, envueltas en una armonía sensible y cercana, son necesidades fundamentales para el bienestar corporal y espiritual de cada individuo.
Ante esta caseta para jardín de volumen escultórico creado por Koto Design, nos viene a la memoria el austerísimo habitáculo que ocupaba el escritor August Strindberg en la isla sueca de Kymmendo.
Caseta para jardín elemental
La forma de esta Sculpture Cabin puede entenderse como una abstracción de esa quintaesencia sobria y elemental que tan precisamente se identifica en la cabaña del dramaturgo sueco. Una abstracción que, hurgando a la busca de otros referentes, hallamos también en el dibujo de un círculo —abierto e irregularmente trazado por el monje zen Sengai Gibon— que acompañaba a un breve poema sobre su pequeño lugar de retiro.
El revestimiento de madera carbonizada, una técnica característicamente japonesa, evoca las bases del wabi-sabi, centradas en la belleza de lo imperfecto y la aceptación de la naturaleza efímera y cambiante de la vida. Una gran ventana en uno de los costados ilumina el interior blanco y prístino y lleva a él las vistas del entorno exterior. Esta interrelación acostumbra a darse por sentada, pero —como estos meses de forzoso confinamiento han demostrado— es imprescindible articularla cuidadosamente. La Sculpture Cabin es un proyecto para reafirmar, ahora con más razón que nunca, cómo el más mínimo espacio debe ser capaz de generar un ambiente que refuerce y no limite el bienestar y la libertad.