James Lee Byars. La respuesta del silencio en el Palacio Velázquez

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Hasta el 1 de septiembre, el Palacio de Velázquez del parque del Retiro acoge la exposición James Lee Byars. Perfecta es la pregunta, donde la obra del artista norteamericano convierte el propio espacio en una performance silenciosa.

El Palacio Velázquez se llena de arte conceptual

Recorriendo la muestra James Lee Byars. Perfecta es la pregunta en el Palacio Velázquez no paraba de acordarme de esta frase de Raimundas Malasauskas: «Las obras de arte son también comisarias de exposiciones». Esto no significa que el trabajo del curador, Vicente Todolí, haya sido innecesario o superfluo, todo lo contrario. Sus gestos sutiles han conseguido que la marcada simetría del lugar acoja las 17 instalaciones como una coreografía de interrogantes en perfecto diálogo con el espacio del parque del Retiro. Si perfecta es la pregunta, a la perfección se acerca el propio diseño expositivo del proyecto.

James Lee Byars, Palacio Velázquez, arte contemporáneo, arte conceptual
James Lee Byars. The Thinking Field, 1992. Al fondo; The Tomb of James Lee Byars, 1986. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate of James Lee Byars. Courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía.

Excéntrico, enigmático, misterioso. Esos han sido algunos de los adjetivos que han ido construyendo la historia de James Lee Byars (Detroit, 1932 – El Cairo, 1997): uno de los artistas conceptuales más singulares de la segunda mitad del siglo XX. Y tras la exhibición organizada por Kevin Power en 1994 en el IVAM, ha vuelto a España para desplegar, una vez desaparecido, toda una serie de cuestiones que dejan el Palacio de Velázquez en silencio. Aunque la historia de Byars con España comenzó antes.

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James Lee Byars. The Unicorn Corn, 1984. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate of James Lee Byars, courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía

James Lee Byars: un paseo por España

Vestido con un traje completamente dorado o con los ojos cubiertos por una venda de color negro y un sombrero de copa alta, James Lee Byars se paseaba por Granada en la que fue una de sus más importantes visitas al país. Invitado por Mar Villaespesa y BNV al proyecto Plus Ultra —basado en intervenciones dentro de edificios singulares de Andalucía—, en el momento del fervor y los fuegos artificiales de 1992, Byars insertó La esfera dorada (1992) en el Palacio de los Córdova. Una acción realizada tras la negativa por parte de otras instituciones de su emplazamiento en el patio del Palacio de Carlos V, donde la circularidad de su propuesta establecía sinergias con la propia geometría de la arquitectura renacentista.

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James Lee Byars. The Capital of the Golden Tower, 1991. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate of James Lee Byars, courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin

Dos años después, La esfera dorada era derruida y de ella solo queda el recuerdo de la voz de Miguel Benlloch cantando en su interior María de la O, un fragmento de escayola cubierta de pan de oro —que el artista granadino conservaba en su casa de Loja— y el vídeo O Donde habite el olvido, que se presenta en una de las salas de documentación de la exposición junto a otras performances de Byars. Compuesta por una selección de esculturas e intervenciones de los años ochenta en adelante, casi se puede entender la muestra como una reparación a esa memoria destruida, a la que —de un modo enigmático— se suma el propio autorretrato del artista (Self-portrait, 1959): sentado sobre el suelo, apoya su pequeña cabeza en la pared y descansa entre todos aquellos interrogantes.

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James Lee Byars. De izquierda a derecha The Golden Tower with Changing Tops, 1982 y Self-Portrait, ca 1959. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate of James Lee Byars. Courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin.

Esferas y silencio

Al entrar en el Palacio Velázquez, los visitantes se topan con Red Angel of Marseille (1993), una pieza formada por mil esferas de vidrio de color rojo que configuran un patrón antropomórfico reducido a su mínima esencia. Un ángel nos abre las puertas a este juego de figuras geométricas que, planteadas en materiales como el mármol, la seda, el pan de oro o el cristal, nos interpelan sobre la propia trascendencia del arte para reflexionar más allá de la lógica y la mística.

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James Lee Byars. The Golden Tower with Changing Tops, 1982. Bonce dorado. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate
of James Lee Byars. Courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin
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James Lee Byars. The Rose Table of Perfect, 1989. Al fondo; The Tomb of James Lee Byars, 1986. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. © The Estate of James Lee Byars. Courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin

Junto a la rotundidad de obras como The Golden Tower with Changing Tops (1982) —tótem dorado de casi cuatro metros de altura que recoge las investigaciones del artista sobre la inmutabilidad—, destacan diálogos entre creaciones como los que surgen entre The Door of Innocence (1986-1989) y The Figure of Question is the Room (1986). También los que se establecen entre The Rose Table of Perfect (1989) —esfera con capullos de rosas rojas— y The Tomb of James Lee Byars (1986) —de piedra arenisca— o The Hole for Speech (1981). Este último es un dispositivo en cuya parte central aparece un círculo dorado que se activaba con la propia voz de Byars, pero en la actualidad se ha vuelto un agujero para voyeurs y carne de stories y fotografías para Instagram.

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Vista de la exposición James Lee Byars. Perfecta es la pregunta en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía.

Como acompañamiento a todo este repertorio, llama la atención la sala dedicada al trabajo performativo del norteamericano. Desde Kassel a Venecia, se presentan diferentes registros audiovisuales, elementos de vestuario y enigmáticas escrituras, que el próximo 29 de junio serán reactivadas por una serie de performers, reviviendo las preguntas del artista en un contexto en el que solo el silencio que queda tras el ajetreo de turistas que visitan el edificio puede ser la respuesta.

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The hole for Speech, 1981. Al fondo; The Rose Table of Perfect, 1989. Vista de la exposición en el Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía), Madrid, 2024. FNAC 99316, Centre National des Arts Plastiques. En depósito en el Centre Pompidou, París. © The Estate of James Lee Byars. Courtesy Michael Werner Gallery, New York, London and Berlin. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía.

En este enlace puedes leer más artículos sobre otras instalaciones artísticas esculturales.

¿Hasta cuándo puede visitarse la exposición James Lee Byars. Perfecta es la pregunta?

Hasta el 1 de septiembre.

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