El primer proyecto arquitectónico del artista Taras Yoom propone adentrarnos en el autodenominado universo Yoomota, y habitar con él esta casa de muñecas. La villa Yoohome, ubicada en Bangkok, es una vivienda-idea que, en palabras del autor, emana directamente de una rebosante personalidad.
Caos y evasión en el arte de Taras Yoom
Fluida, impredecible, poética, caótica y, por qué no, evasiva. Con estas palabras, Taras Yoom nos indica un camino por el que huir de la realidad. A través de sus objetos, sus esculturas o sus ideas, nos sugiere una ruta por la que hundirnos inesperadamente en su imaginario. Una sugerencia que acaso sea una especie de reclamo; unos brazos hacia arriba y un grito que pide nuestra atención: al otro lado del mundo existen alternativas por las que escapar del cansancio de la vida.

La mansión de Barbie, las casas de los Sims, la estética del videojuego o la naturaleza del organismo humano parecen constituir las referencias del proyecto Yoohome. Y el pasado médico de Taras Yoom (Taras Zheltyshev) confirma esta alusión: hay algo de la serie Érase una vez… el cuerpo humano que quizá conoció el artista durante su infancia. En cualquier caso, el pequeño Taras creció rodeado de médicos y arquitectos, cuyo legado dota de extrañas formas a sus diseños. Unas formas que parecen haber adquirido un vigor especial en Tailandia, donde vive junto a su familia desde 2022, cuando decidieron emigrar de Tomsk a Bangkok tras la invasión de Rusia en Ucrania.

Concepto y construcción de Yoohome
“Esta casa no es solo un concepto, sino una criatura capaz de respirar, adaptarse y evolucionar. Destaca una modernidad fluida, impredecible y, a la vez, poética. Es un refinado caos de la vida, expresado a través del lenguaje de la arquitectura”, comenta Taras Yoom. Su obra toma prestada las geometrías de la vegetación tropical y exótica del entorno, la cual debió sorprender desde el primer momento al autor: “Las columnas imitan tallos robustos, mientras que los balcones recuerdan a hojas anchas. Una delicada escultura en el patio alude a una planta carnívora imaginaria que atrae a visitantes desprevenidos a un hogar acogedor”, continúa.

Hay algo contradictorio en el empleo de palabras como carnívora y delicada, pero lejos de causar perplejidad, esta ambivalencia ayuda a comprender la complejidad del diseño. Una vivienda que puede asustar al visitante furtivo, aunque, finalmente, lo acoja. Concebida como una residencia privada e independiente en un área sísmica, la villa de 210 m2 se distribuye en tres niveles abiertos, que definen los flujos espaciales. Su estructura combina un armazón portante de tubos de acero con una base de hormigón monolítico, lo que le otorga la resistencia y flexibilidad suficiente ante extremas condiciones meteorológicas. El uso de materiales energéticamente eficientes y sistemas de protección contra incendios refuerza el planteamiento de una arquitectura capaz de adaptarse y sobrevivir, como los seres vivos que la rodean.

La arquitectura provocativa de Taras Yoom
Galardonado con premios como ELLE Decoration, IDA, A’Design y Good Design, Taras Yoom desea ser conocido por fusionar arte y naturaleza en su porfolio. Sus piezas han sido expuestas en Londres, París, Zúrich, Seúl, Pekín y Nueva York y publicadas en varios medios del sector. Con esta propuesta, el creador amplía su corpus creativo hacia la arquitectura, transformando su imaginario visual en un entorno de escala habitable. Más que una mera residencia, Yoohome es una imagen provocativa, una invitación a escapar de la realidad para colarnos en un universo de curiosas fantasías, habitados por dibujos animados. O, en palabras de su creador “un cuerpo hecho espacio. Un espejo donde la vida se refleja en el arte, y el arte, finalmente —no sin cierto terror— nos devuelve la mirada”.

En este enlace puedes leer otro artículo sobre el trabajo de Taras Yoom.






