Stefan Sagmeister. Diseño crudo

Comparte

Stefan Sagmeister

Stefan Sagmeister es de esos tipos que apuestan de forma rotunda a todo o nada, hasta el punto de que trasciende, en muchas ocasiones, el territorio del diseño y se cuela en esa nebulosa -hoy por hoy indefinible- llamada arte contemporáneo. Como consecuencia, es percibido de la misma manera: con gran veneración o con suma indiferencia. No hay lugar a la opinión intermedia. Pura intensidad. Junto con Neville Brody, Laura Scher o David Carson -al que ya le dedicamos un artículo en ROOM-, es, sin duda, uno de los iconos de la denominada posmodernidad con todo lo que ello conlleva.

Stefan Sagmeister.

Este austriaco (Bregenz, 1962) está constantemente recorriendo el mundo con sus exposiciones y clases magistrales, pero tiene su base de operaciones en Nueva York, donde en 1993 fundó su propio estudio. Sus trabajos no atienden demasiado a los preceptos del diseño ortodoxo, definido por la funcionalidad y el equilibrio. A Sagmeister le da igual que la información comunicada no resulte fácilmente digerible. Prefiere confrontar al receptor con imágenes irreverentes y polisémicas -en algunos casos, poco cocinadas formalmente-, que pueden desubicarlo y que tienen como meta removerle la mente e incidir de forma más duradera en él. El ejemplo más significativo es el famoso cartel para la conferencia del American Institute of Graphic Arts (AIGA) en 1999. En él aparece una fotografía de su propio torso desnudo sobre el que se lee toda la información del evento, incluso el precio de la entrada, marcada en la piel. Sin Photoshop. Una performance con todas las de la ley, que terminó de catapultar su repercusión mediática en el ámbito creativo.

Stefan Sagmeister. DIseño editorial

Sagmeister ha aportado su particular visión -y su electricidad- a marcas e instituciones muy relevantes: Levis, Guggenheim Museum, Adobe, Red Bull, Vitra o BMW, por citar algunos ejemplos. También se ha puesto a disposición de artistas musicales tan reconocidos como Lou Reed, The Rolling Stones, Brian Eno o Jay-Z. Pero sin duda, donde la personalidad de este austriaco se desborda y trasciende es en sus obras editoriales, ya sean encargos para alguno de sus clientes o sus propios e inclasificables libros, como Things I have learned in my life so far o Made You Look. En ellos se mezclan imágenes de sus proyectos con composiciones más conceptuales.

Stefan Sagmeister. Aishti Magazine

Además de ser un gran conferenciante, es importante subrayar que el hábitat natural de Sagmeister es la dirección creativa y de arte, más allá incluso que la propia materialización gráfica. Y tal vez por ello sus creaciones -sean de la índole que sean- manifiestan casi siempre un trasfondo de gran personalidad y exceso -en el mejor de los sentidos-, cuyo resultado es enérgico y, por momentos, inquietante; difícilmente definible y alejado de los moldes estilísticos del momento. No busquen preciosismos en sus propuestas, no los hallarán, ya que su discurso es más visceral. Diseño crudo.

Stefan Sagmeister. Aishti Magazine Stefan Sagmeister. Aishti Magazine Stefan Sagmeister. Aishti Magazine Stefan Sagmeister. Aishti Stefan Sagmeister. Aishti Stefan Sagmeister. Aishti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti Stefan Sagmeister. Frooti

Tu opinión importa

Dinos, ¿qué te ha parecido este artículo?

Puntuación media 4.8 / 5. Recuento de votos 5

¡No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.