
Los ojos se nos llenan de sal y de agua con este vestido. El corazón se empapa y nos pesa al ver la fuerza que lleva encima la creación de la escultora Sigalit Landau. No hay más tecnología que la historia de amor entre esta israelí y el Mar Muerto. Durante dos años, la autora sumergió en este lago un traje del siglo XIX inspirado en El Dybbuk de S. Ansky: una pieza teatral sobre una joven judía poseída por un espíritu maligno. Landau continuó la historia desnudando a la chica, arrojando al mar su vestido e inmortalizándola en una gruesa piel de sal. La belleza no está solo en el resultado, sino en la poesía del proceso: la transformación de ahogar en el tiempo una obra y su camino hacia la eternidad para acabar convertida en una escultura sublime de agua lenta. Es la novia de sal y este, un Primer Plano que deja sin palabras.

¿En qué consiste la técnica artística de Sigalit Landau?
Sigalit Landau utiliza el Mar Muerto como laboratorio artístico. Sumerge objetos cotidianos (vestidos, zapatos, estructuras) en sus aguas hipersalinas durante meses, permitiendo que la sal se cristalice sobre ellos y los transforme en esculturas blancas y rígidas.
¿Cuál es la obra más famosa de Sigalit Landau en el Mar Muerto?
Su obra más reconocida es “Salt Bride” (La novia de sal), una serie fotográfica que documenta la transformación de una réplica del vestido negro jasídico del siglo XIX, que tras meses sumergido emergió convertido en una pieza nupcial de cristal blanco.






