El estudio berlinés YONT ha propuesto en Brutalist Pink un sistema de sonido escultórico. Una liturgia techno que mezcla brutalismo, arquitectura y música, para convertir cada beat en una forma de resistencia estética.
El brutalismo sentimental de YONT
A mediados del siglo XX, Dieter Rams parecía sentar las bases de cómo la gute form debía impregnar los reproductores de sonido. Así creó su Phono T4: una pieza que Jonathan Ive tomaría de inspiración para la apariencia del primer iPod. Pero la exploración de este territorio en el diseño también ha venido desde vértices más arty, como hace Jacopo Gonzato poniendo a cantar a la madera en sus Sound Systems poliédricos; e incluso más sostenibles, como hace Lucas Muñoz con sus famosos SS Series, que crea a partir de materiales reciclados de otros proyectos.

Siempre que pueda transmitir un buen ritmo, cualquier formato es digno para darle al play, aunque proceda de lugares más underground que quizás no sean aptos para todos los públicos. El estudio YONT —fundado por Serdar Ayvaz y Cosan Karadeniz— lleva en su porfolio la conciencia urbana para conjugar una apnea musical que mantiene un vínculo invisible con lo arquitectónico. Lo hace con Brutalist Pink: un conjunto experimental de objetos de audio con un enfoque completamente escultórico. Y es que, con su sede afincada en Berlín, en YONT saben perfectamente que la relación de la estética industrial desaliñada y el techno solo puede sonar desde una modernidad en ruinas, representada a escala por el eco rotundo del brutalismo.

Brutalist Pink: ritmo, ruina y virtualidad
En una estancia de muros lo suficientemente gruesos para que la inmersión sonora sea profunda, volúmenes rosados desafían la frontera entre mueble, instalación y arte. Una escenografía marcada por su composición en forma de altar, presidida por una cabina de DJ, dos altavoces incrustados en la pared y, recientemente, un reproductor de vinilos. Estructuras bendecidas con una apariencia de hormigón motivada por la idea del trampantojo, ya que en realidad están fabricadas con espuma densa. Bajo el nombre de Brutalist Pink, las creaciones de YONT combinan la dureza visual del brutalismo con materiales blandos de color pastel. Desde el estudio dicen que “el rosa brutalista es tanto un lenguaje visual como un estado de ánimo”, y con esa máxima han reinterpretado el mito sólido a través de la inconsistencia.

Este juego visual toma su inspiración de la estética digital contemporánea, caracterizada por la corriente del diseño posinternet donde prevalece el rosa como el cromatismo principal de la pieza imaginaria. Reisinger Studio o Six N Five parecen capitanear esta tendencia; además, Ayvaz y Karadeniz también han hecho otras incursiones de esta categoría con la mesa Etherea o la estancia virtual Black Room with a Pink Bed. Sin embargo, lo que parecía surgir como una ironía en el ámbito virtual, en Brutalist Pink se desliga para cruzar la pantalla y hacerse cierto en una colección que tiene previsto ver la luz este 2025. Un atrevimiento físico que desafía la tipología tradicional de mobiliario sonoro.

No se puede negar la influencia del ambiente musical berlinés —dominado por sellos como Ostgut Ton, Tresor Records y BPitch Control— en el concepto de Brutalist Pink. Incluso la elección del búnker como telón de fondo bebe de la estética club de la capital alemana, siendo Berghain su paradigma y el templo techno del submundo industrial. La propuesta de YONT encaja comedidamente esa liturgia de cemento, sudor y strobos. Y termina convirtiendo un sistema de sonido en un ejercicio esculturalmente punki, que se lanza a la pista de baile para pervertir a la buena forma de la que hablaba Rams.

En este enlace puedes leer más artículos sobre diseño sonoro.
¿Qué es Brutalist Pink de YONT Studio?
Brutalist Pink es una propuesta de diseño conceptual que consiste en un sistema de sonido escultórico. Trasciende la idea de un simple altavoz para convertirse en una pieza que fusiona la estética pesada del brutalismo con la funcionalidad acústica de alta fidelidad.
¿Cuál es el concepto detrás de este diseño?
El proyecto se concibe como una «liturgia techno». Inspirado en la escena de Berlín, busca mezclar arquitectura, materialidad y música para convertir cada sonido y cada beat en una forma de resistencia estética y física.
¿Quién ha diseñado Brutalist Pink?
El proyecto ha sido desarrollado por YONT Studio, un estudio de diseño con sede en Berlín. Se caracterizan por su enfoque experimental, explorando los límites entre el arte, el diseño industrial y la cultura urbana contemporánea.






