A lo largo de la historia del arte, han sido muchas las figuras que han usado las plantas como metáfora o imagen alegórica sobre el paso del tiempo. Del bodegón flamenco al still life inglés, del in ictu oculi de la vanitas barroca a los nenúfares de Monet, las flores han sido para el arte herramientas a través de las que hablarnos sobre la caducidad de nuestra vida. El tiempo vuela y la flor perece. Y, en Córdoba, desde el 16 al 21 de octubre tenemos una cita con este devenir vegetal.
Cinco patios, cinco interpretaciones del arte floral

La novena edición de FLORA se celebra bajo el lema Efímero, una palabra que describe bien el frenesí de los días de montaje y disfrute de un festival que, lejos de convertirse en flor de un día, se ha consolidado como un referente internacional para los artistas que trabajan, de un modo u otro, con instalaciones florales y vegetales. Una cita que transforma Córdoba en un escenario donde contemplar intervenciones site-specificque se integran en los espacios históricos de la ciudad y que, en esta ocasión, nos hablarán de lo transitorio, lo mutable, lo inestable y aquello que nunca volverá.
Desde el propio cartel de Stefan Saaldfeeld, comenzamos a adentrarnos en las diversas capas y estratos que configuran estas interpretaciones sobre lo efímero que van a ir apareciendo en lugares como el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba, el Patio de las Columnas del Palacio de Viana, el Patio Barroco de la Diputación de Córdoba, el Patio del Palacio de Orive y el Patio segundo del Museo Arqueológico. Cinco escenarios para cinco maneras de hacer que las miradas florezcan. Cinco ubicaciones con historia para cinco formas de pensar con las flores sobre la naturaleza transitoria de nuestro tiempo.
Cuando las flores se extienden por Córdoba


El primero de los artistas que participa en el festival es el neoyorquino Flover, que presentará en el Patio Barroco del Palacio de la Merced la instalaciónNo puedo esperar más al futuro, una propuesta que pone de manifiesto la audacia y su forma poco convencional de explorar las posibilidades escultóricas de la materia vegetal. Tal y como hemos podido comprobar en proyectos para artistas como Lady Gaga o Arca, además de eventos como la famosa gala del Met, Flover sorprende por la convivencia de estructuras metálicas y construcciones florales, una combinación que en Córdoba deberá enfrentarse al lenguaje barroco de este enclave y a los contornos serpenteantes de su mármol.


En segundo lugar, el británico Hamish Powell nos hará escuchar el lenguaje secreto de las flores en una instalación que lleva por título El murmullo y que desarrollará en el Patio de las Columnas del Palacio de Viana. Desde sus campañas para Tom Ford hasta sus editoriales para Vogue, el estudio de Hamish Powell ha explorado con frecuencia temas como la fugacidad o la memoria, razón por la cual una temática como la de lo efímero juega a su favor y lo sitúa entre los posibles favoritos de la edición.


El tercero de los equipos participantes, ganador de la convocatoria Patio Talento, es el estudio francés Mas Rasa, creado por Noé Lebreton, que nos sorprenderá con su iniciativa de vincular flores, objetos y escenografía en un entorno especialmente afín a su interés por la geometría: la cuadratura del patio del Palacio de Orive. Allí lo efímero se volverá un Cataclismo y lo cambiante, en colapso, en una propuesta que podría posicionarse como una de las grandes apuestas del festival.

La cuarta artista del festival será la coreana Sohee Park, fundadora del estudio Elle Travaille, que tendrá que jugar sus cartas en uno de los patios más complejos del itinerario: el Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba. En este punto, su mirada frágil y delicada al trabajar con el material vegetal a través de la instalación contemporánea deberá convivir con los numerosos estratos históricos que alberga el edificio cordobés. El resultado será Halcyon, un refugio concebido para la calma y la contemplación. Y, cerrando la nómina de los participantes, el estudio nacional Taller Banegas, fundado por el ciudadrealeño Alejandro Fernández Banegas, nos invitará a disfrutar, en el patio del Museo Arqueológico, de la frescura y novedad de Interludio: una instalación que pondrá la coda a esta novena entrega de FLORA.


Casi una década de un festival que ya no es flor de un día. Una iniciativa que extiende sus raíces por la urbe a través de otras actividades dentro del OFF FLORA y con acciones paralelas como la de Maider López en el C3A y Pablo Coppel en la Capilla de San Bartolomé, el pódcast en directo de Las Hijas de Felipe en Orive o la actuación de Martirio en la Caja Negra del C3A con el recital La flor cantada. Todo un amplio ramillete de propuestas para el otoño cordobés. FLORA florece cuando las hojas empiezan a caer.
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