En el Taiyuan IF Center de China, el estudio shanghaiano X+Living ha planteado un nuevo espacio cultural uniendo libros y largometrajes. Zhongshuge bookstore y FAB Cinema se funden en un área de 4600 m2 para ofrecer, tanto a pequeños como a adultos, libros y cine enmarcados por un ambiente de película.
El espacio cultural de X+Living
Las facilidades que hay hoy a disposición del ser humano son cada vez más numerosas. Objetos como el asistente virtual Alexa o edificios enteros dedicados a diversas actividades, como el Civic Art Centre de Zaha Hadid Architects — que tiene un teatro, un centro de ciencias y un museo de arte con las últimas tecnologías— proporcionan a las personas una vida más cómoda.
La creación de espacios combinados es una realidad que llega para quedarse y que presenta un campo de posibilidades casi infinitas. Una muestra de ello es Zhongshuge bookstore, el proyecto de X+Living en Shanxi, China, donde cine y libros se mezclan para que visitantes de todas las edades puedan deleitarse con estas disciplinas conjuntamente.
Asimismo, el estilo de este grupo de arquitectos y diseñadores es muy particular, pues su trabajo —siempre a lo grande— contiene un gran componente artístico que llama, más si cabe, a disfrutar de esta experiencia.
El laberinto de Zhongshuge bookstore
No es la primera vez que X+Living se enfrenta a la realización de una librería. Desde el 2016, el estudio comenzó a familiarizarse con este terreno plasmando una estética característica. Por ello, esta última propuesta, Zhongshuge bookstore, se ha convertido en un ejercicio más que manifiesta su sello personal, adaptado a las peculiaridades del contexto.
El renacimiento de estos establecimientos da paso a otras oportunidades de diseño. El público, joven e inconformista, no quiere lo de siempre. Por eso, Zhongshuge bookstore no es como las demás librerías. En ella el juego de reflejos y espejos en suelos y techos genera una imagen compleja y llena de ruido. Como si de un juego escheriano se tratara, no se desaprovecha ni un solo hueco de la geométrica estructura, y son los mismos lomos de los libros los que aportan luminosidad y dinamismo a las estanterías.
La luz cálida junto al negro dominante de Zhongshuge bookstore —que podría recordar a la Cineteca de Matadero Madrid, hecha por CH+QS— diferencia claramente el lado adulto del infantil, que se asemeja por sus colores y formas al Hyundai Moka Garden de Jaime Hayón. Ambos lugares, a pesar de compartir similitudes, como materiales y estilo de iluminación, parecen hablar dos idiomas diferentes.
La peculiaridad de FAB Cinema
La zona cinematográfica posee también analogías con la librería Zhongshuge bookstore, aunque la apuesta es mucho menos surrealista. Se observa una sala simétrica y con una distribución más relajada que en las otras partes de la construcción.
En este caso, son actividades difíciles de solapar. Mientras que en una se requiere una tranquilidad y silencio, en la otra son necesarios grandes altavoces para emitir el sonido de los vídeos en pantalla. Por ese motivo, los arquitectos, además de aislar acústicamente ambos ambientes, separaron todo lo posible los espacios a través de un pasillo de 10 metros de altura. Así, el sonido se dispersaría de manera ascendente y descendente buscando una convivencia efectiva entre estas dos ramas culturales.
La combinación, como vemos, es viable. ¿Qué será lo próximo? ¿Piscina y cine? ¿Sala de conciertos con spa?
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Un estudio shanghainés de arquitectura y diseño dedicado a construir espacios públicos incluyendo un gran componente artístico y surrealista en su trabajo.
El cine y la literatura.
No solo hace renacer las bibliotecas físicas, si no que construye un espacio donde se plantean disciplinas diferentes y demuestra que es posible que convivan conjuntamente.