Balanz, empresa líder del mercado de capitales con más de dos décadas de trayectoria en Argentina y presencia regional, se encuentra en plena etapa de expansión. Como parte de este crecimiento sostenido y con el objetivo de acercarse a sus clientes de Zona Norte, la compañía decidió trasladar su sede desde el microcentro porteño hacia un edificio corporativo de última generación en Nordelta.
Un cambio estratégico impulsado por el crecimiento
La mudanza respondía también a la necesidad de ubicar allí su unidad de Wealth Management, un área clave dentro de la estructura de Balanz. El nuevo espacio debía transmitir solidez, sofisticación y una experiencia diferencial para un segmento de clientes exigente.
Un proyecto con vistas privilegiadas
El diseño de las nuevas oficinas fue confiado a Contract Workplaces, que desarrolló el proyecto en el primer piso del ala Este del reconocido edificio Officia. La superficie total intervenida abarca 1.300 m², pensados para una ocupación aproximada de 80 colaboradores.
El inmueble —rodeado de naturaleza, lagunas y espacios destinados al bienestar— ofrece un contexto único. Las vistas abiertas a la laguna de Nordelta, la presencia de áreas verdes y los amenities del edificio plantearon desde el inicio una oportunidad: crear un entorno laboral que potenciara la experiencia sensorial y reforzara la identidad de Balanz.

Una oficina pensada para recibir
El objetivo principal era desarrollar un espacio moderno, sofisticado y de vanguardia, que integrara salas de reunión, áreas colaborativas, un cómodo Work Café y una amplia recepción concebida como un Art Hall para exhibir parte de la colección privada de arte de la compañía.
De este concepto surgió “The Balanz Experience”, una idea rector que buscó convertir la oficina en un destino en sí mismo: un ámbito donde la experiencia del cliente y el confort de los colaboradores fueran protagonistas.

Un layout abierto para vivir el espacio
El diseño se resolvió con una planta completamente abierta, sin accesos cerrados, favoreciendo la circulación fluida y la conexión visual entre todos los sectores. Esta decisión permitió dar gran protagonismo a las obras de arte, que acompañan el recorrido e imprimen carácter al ambiente.
Sobre el perímetro norte, aprovechando la luz natural y las mejores vistas, se ubicaron la mayor cantidad de puestos operativos y algunas salas de reunión cerradas. La esquina del nivel se destinó a un área colaborativa que complementa la dinámica de trabajo. Aunque no se incorporaron oficinas privadas, sí se incluyó una variedad de espacios de reunión de distintos tamaños para atender usos esporádicos.
En la fachada sur, se diseñó el Work Café —también utilizado por clientes— y tres pequeñas burbujas de reunión revestidas con una terminación tipo estuco, creando una atmósfera cálida y distintiva.

Materialidad, confort y una estética neutra
En cuanto a las terminaciones, se decidió poner en valor el hormigón nuevo del edificio, dejando la losa y las instalaciones a la vista. Para mejorar la acústica del open space se incorporaron discos fonoabsorbentes suspendidos.
Los solados combinan piso vinílico símil cemento en circulaciones y Work Café, y alfombra modular en áreas operativas y salas de reunión para mayor confort. La paleta cromática se mantuvo en tonos neutros, con predominio de grises que generan un marco perfecto para destacar las piezas de arte seleccionadas.
Un espacio transparente, contemporáneo y con identidad
El resultado final es una oficina diáfana, transparente y expresiva, donde el arte convive con la actividad cotidiana y enriquece la experiencia laboral. Un entorno que promueve bienestar, concentración y productividad, alineado con los valores de excelencia de Balanz y preparado para acompañar su crecimiento futuro.

- Estudio
- Contract Workplaces



