¿Quién observa cuando la mirada la produce un algoritmo? De esta pregunta parte Look Who’s Looking, una exposición efímera presentada el 5 de marzo en Siroco ARTLAB, dentro de la programación de The Wrong Biennale —la gran bienal internacional dedicada al arte digital y a internet— y en el marco de Madrid Art Week 2026. Comisariada por Tales Tommasini y organizada por Zardoz Club, la muestra reúne piezas de diez artistas internacionales que trabajan con inteligencia artificial, escaneado 3D y procesos algorítmicos para analizar cómo se construyen hoy los rostros y las miradas en el ecosistema visual digital.
El espejo algorítmico de la IA
En el ámbito de las imágenes generadas por inteligencia artificial, los rostros ya no nacen únicamente de la imaginación o de la experiencia de un artista. Surgen de un archivo inmenso de fotografías, retratos y fragmentos visuales acumulados en datasets que las máquinas procesan y recombinan. El resultado son figuras que parecen familiares, aunque nunca hayan existido.

A través de la IA, el escaneado 3D y diversos procesos algorítmicos, las obras de Look Who’s Looking diseccionan la construcción contemporánea del rostro y la mirada dentro de los sistemas digitales. En lugar de representar una visión humana, estas imágenes funcionan como ecos de miles de observadores anónimos absorbidos por las bases de datos. Como resultado, lo que nos observa desde la pantalla pertenece a una síntesis cultural producida por los millones de fotos que circulan por internet, por los patrones estéticos que repetimos y por los sesgos que se filtran silenciosamente en cada archivo.

La exposición se compone de obras que indagan las posibilidades visuales y críticas de la IA desde enfoques diversos. Si Michael Alexander trabaja con imágenes sintéticas de figuras cuasirreligiosas que recuerdan a retratos de santos o iconos devocionales, Lance Weiler lo hace generando otras desde la lógica del collage y la fragmentación de datos, asumiendo el glitch como método creativo. Por su parte, Marina Abramovic desarrolla avatares tecnológicos para prolongar su práctica performativa más allá de su propia vida, mientras que Kika Nicolela utiliza su propio cuerpo —con sobrepeso, de mediana edad y no blanco— para confrontar los sesgos incrustados en la visión artificial y reclamar visibilidad. Completan el conjunto DeepBlack, Connie Bakshi, Max Capacity, Prozzzessing, Frank Manzano y Víctor Arce, cuyas piezas amplían el campo de la creación algorítmica hacia distintos territorios de experimentación y crítica digital.

The Wrong Biennale: una bienal global para el arte digital
La muestra se inscribe en el marco de The Wrong Biennale: una de las plataformas internacionales más singulares dedicadas al arte digital contemporáneo. Fundada en 2013 por el comisario y editor David Quiles Guilló, se concibe como un proyecto descentralizado que combina exhibiciones online —los llamados pavilions— con eventos distribuidos por distintas ciudades del mundo, denominados embassies. A diferencia de las bienales tradicionales, The Wrong Biennale no se concentra en un único lugar ni en un recorrido definido. Su estructura sirve como una red global de propuestas independientes comisariadas por artistas y curadores que enseñan intervenciones digitales en múltiples formatos: imagen generada, vídeo, entornos interactivos, sonido o experimentos basados en IA.

La séptima edición, que culmina en marzo de 2026, congrega centenares de acciones repartidas entre plataformas online y entornos físicos, configurando una constelación global de iniciativas dedicadas a explorar las relaciones entre arte, cultura y tecnología. En ese ambiente híbrido, las embassies actúan como nodos locales donde la experiencia digital adquiere presencia física. Look Who’s Looking en Madrid ha sido una de ellas.

Una exposición en Siroco ARTLAB condensada en una noche
La temporalidad ha sido una parte fundamental del planteamiento del evento. Conjugando expo, conversación pública y performance audiovisual, Look Who’s Looking duró una sola noche. La velada en Siroco ARTLAB comenzó con una charla del comisario Tales Tommasini y continuó con un DJ set con visuales en directo de Hey Pablo!, que extendió la reflexión sobre la imagen sintética hacia la cultura de club y las estéticas digitales contemporáneas.

Más que una presentación convencional, el formato se acerca a un dispositivo de observación colectiva. Durante unas horas, las miradas generadas por algoritmos se cruzaron con las de los visitantes humanos, estableciendo un circuito extraño de percepción recíproca. En ese breve intervalo, la pregunta que articula el conjunto se vuelve inevitable: cuando una imagen creada por inteligencia artificial nos mira, ¿quién está realmente al otro lado? El artista, el algoritmo, el dataset… o nosotros mismos reflejados en un espejo de datos.
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