Cisarstudio ha arrojado luz sobre las oficinas originalmente oscurecidas de Deveron, en Praga. Su proceso de diseño ha desarrollado un lenguaje personalizado que se encuentra entre las hondonadas oceánicas y la bóveda celeste, donde la sustancia lumínica, el colorido y la ficción escénica generan una atmósfera que mejora la energía del espacio y promueve la productividad.
Y se hizo la luz en las oficinas de Deveron
La luz es el más sutil y emotivo de los medios de expresión arquitectónica, expresa Juhani Pallasma en su libro Diseminaciones. Y es cierto que la experimentación con ella tiene un peso relevante en el impacto sensitivo, induciendo distintos afectos según se moldea su presencia inmaterial. Por ejemplo: hay intimidad en las construcciones de Tadao Ando, en cómo el fulgor es forzado hacia estrechas rendijas que atraviesan la oscuridad del espacio. Mientras que es fervor lo que irradia la translucidez incandescente del alabastro en las esculturas geológicas de Amarist Studio. Sin embargo, en la sede de Deveron (Praga) que Cisarstudio ha reconfigurado para alentar la productividad laboral, dicha sustancia levita en una fórmula diluida y aireada.

Incorporando referencias estéticas de los dos intereses clave de su cliente —la aviación y el buceo—, el fundador y arquitecto Tomáš Císař emprendió su vuelo imaginativo sumergiéndose en las profundidades hormigonadas del inmueble posmoderno de este workspace. Al desmantelar esa oquedad congestionada con particiones de yeso y techos falsos de la década de los 90, ¿qué habría más críptico que la claridad? Aún así, la solicitud lumínica se resolvía al esparcirla naturalmente a través de grandes ventanales. Una solución homogénea que pasaría desapercibida si no se hubiera articulado también una enorme instalación de 16 metros de ancho.

Tendida bajo la pesada bóveda de hormigón, la lámpara respira con una piel de PVC translúcida que exhibe su esqueleto interior de aluminio. Aunque imita al Blériot XI —un monoplano pionero en cruzar el Canal de la Mancha—, el estudio la ha denominado “el ala de la ballena” por su silueta curvada, que recuerda al gran mamífero marino. Vaporosa, dinámica y pisciforme, alude a la flotabilidad en términos de buceo, expresando el estado de equilibrio acuático a través de la suavidad con la que se refleja la pieza en el ambiente. La refulgencia del ‘ala’ parece licuarse, sintiéndose como un velo húmedo sobre el cuerpo. Una sustancia tan volátil como acuosa que imbuye la iluminación de una sensación háptica y un soporte fluido sobre el que deslizarse.

Cisarstudio viaja del cielo abierto a las profundidades oceánicas
Las tonalidades escogidas por Cisarstudio para impregnar las oficinas nos llevan a flotar igual que se hace en el agua. El arco cromático —presente en muros, revestimientos y mobiliario— se convierte, desde la recepción, en el hilo conductor de un entorno profesional que refuerza la sensación de hallarse suspendido entre océano y firmamento. Tanto el azul de la pared, con un diseño degradado que remite a lo celeste, como el rojo coral del mostrador principal —que evoca paisajes submarinos y alude también al Barón Rojo, el influyente piloto de combate de la Primera Guerra Mundial— se diseminan por todo el interior.

Una serie de matices que alcanzan la cocina, el baño y las salas de reuniones, donde se combinan superficies estriadas azules con asientos rojos. Aquí, las microperforaciones en la parte inferior de la instalación lumínica confieren una acústica mejorada. También se salpican toques de verde, aportados por plantas trepadoras que cubren las columnas estructurales originarias del edificio. En las estaciones de trabajo formales del piso superior, se alumbra con techos abiertos y tras la materialidad alumínica propia de los aviones modernos —que envuelve a los armarios— vuelven a lucir los acentos rojizos en los estantes. Un conjunto de detalles que coordinan luz y color para conferir a todo este paisaje laboral un carácter tan estimulante como distintivo.

En este enlace puedes leer más artículos sobre otras reformas de oficinas contemporáneas.







